La cinta de casete sigue viva y quiere ‘petarlo’ como el vinilo

A finales de los noventa, cuando todavía era un niño pequeño, Dani quería independencia musical. Andaba frito con lo que oían sus padres; por eso, cada vez que iba a la casa de sus abuelos, se ponía a trastear con una vieja pletina que permitía pasar grabaciones de una casete a otra. Picando de aquí y de allá la música que le hacía más gracia y montándose ‘mixtapes’ en las que igual sonaba The Doors que Estopa o Jarabe de Palo . Luego, cogía el batiburrillo y se lo pasaba a sus amigos del barrio. Y él también recibía. A los 13 años cayó en sus manos una cinta de Cypress Hill , grupo referente del rap californiano noventero, y… Ver Más