Madrid abre la puerta a Delcy Rodríguez pese al veto de la UE

La próxima Cumbre Iberoamericana que acogerá Madrid los días 4 y 5 de noviembre se perfila ya como un escenario de alto voltaje político. El Ejecutivo de España ha decidido invitar formalmente a Delcy Rodríguez, actual figura clave del poder en Caracas, a pesar de que sobre ella pesan sanciones europeas que, en principio, le impiden viajar al territorio comunitario.

El anuncio, realizado por el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares durante su visita a República Dominicana, se enmarca en la práctica diplomática habitual: invitar a quienes ostentan la representación internacional de sus respectivos países. Sin embargo, en este caso, la decisión trasciende lo protocolario y adquiere un claro significado político.

La presencia de Rodríguez en suelo europeo requeriría, en principio, una excepción al régimen de sanciones impuesto por la Unión Europea desde 2018, que incluye restricciones de viaje y congelación de activos. No obstante, existen precedentes que permiten cierta flexibilidad en contextos multilaterales, especialmente cuando se trata de representantes de alto nivel en ejercicio.

El movimiento de Madrid se interpreta como un paso más en la estrategia de normalización de relaciones con Venezuela. Estados Unidos ya dio un giro en esa dirección al retirar sanciones a la dirigente venezolana tras los acontecimientos políticos recientes en el país. En ese contexto, el Gobierno español lleva meses defendiendo que las medidas restrictivas deben servir como instrumento para favorecer el diálogo y no como un fin en sí mismas.

Desde el entorno de Albares se insiste en que cualquier revisión del régimen sancionador dependerá de la evolución política en Venezuela. La Unión Europea mantiene actualmente estas medidas en vigor hasta 2027, justificándolas por la situación democrática y de derechos humanos en el país sudamericano.

La decisión llega, además, en un momento delicado en el tablero político venezolano, apenas días después de la visita a Madrid de la líder opositora María Corina Machado, lo que añade un componente simbólico y estratégico a la invitación.

Más allá del caso venezolano, la diplomacia española avanza en la preparación de la cumbre con el envío de invitaciones al resto de mandatarios iberoamericanos. Entre ellos, el presidente de Luis Abinader y la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum, cuya participación se da por segura.

La cita de Madrid no solo servirá para abordar los desafíos comunes de la región, sino que podría convertirse en un punto de inflexión en las relaciones entre Europa y Venezuela. La eventual presencia de Rodríguez pondrá a prueba el equilibrio entre la presión política internacional y los intentos de reabrir canales diplomáticos en un contexto marcado por años de aislamiento. @mundiario