Sheinbaum ha puesto en duda públicamente la versión ofrecida por Ayuso sobre el supuesto clima de inseguridad y hostigamiento político que, según la presidenta de la Comunidad de Madrid, la obligó a cancelar anticipadamente su gira antes de la gala de los Premios Platino. La mandataria del partido izquierdista Morena ironizó con el hecho de que, pese a anunciar la suspensión del viaje el pasado viernes, Ayuso permaneciera varios días más en la Riviera Maya antes de regresar a la Península el domingo.
“Suspendió su gira y dicen, no me consta, que se pasó tres días de vacaciones en el sureste (en el estado de Quintana Roo). Entonces, no creo que piense muy mal del país si pasó sus vacaciones aquí”, deslizó la presidenta mexicana, en referencia a las informaciones de La Sexta que apuntan a que la baronesa del Partido Popular continuó en territorio mexicano hasta el domingo.
El comentario no fue casual. Sheinbaum intenta desmontar el relato de una supuesta persecución institucional y presentar la polémica como una controversia amplificada políticamente desde España. En esa línea, también calificó de “ridiculez” el homenaje político y simbólico al conquistador Hernán Cortés que disparó buena parte del rechazo hacia Ayuso durante su estancia.
La presidenta mexicana sostiene que la dirigente madrileña acudió al país con una visión histórica profundamente desconectada del consenso político y social mexicano, donde la figura de Cortés continúa asociada al trauma de la Conquista y al sometimiento de los pueblos indígenas. Incluso sectores conservadores y partidos de derecha mexicanos evitaron respaldar públicamente esa reivindicación histórica, dejando a Ayuso prácticamente sin apoyos institucionales a nivel federal durante su visita, aunque se reuniera con gobernadores, diputados, alcaldes y concejales.
El Gobierno descarta haber dejado “abandonada” a Ayuso
La respuesta de Ayuso, lejos de rebajar el conflicto, ha elevado aún más el tono. La presidenta madrileña aseguró sentirse abandonada tanto por el Gobierno mexicano como por el Ejecutivo español de Pedro Sánchez, denunciando que estuvo en una “situación de peligro extremo” en un país “sumido en la violencia”. Además, acusó a Sheinbaum de dedicar sus comparecencias públicas a “insultar” y “echar fuego” contra ella.
Las protestas registradas contra Ayuso fueron limitadas y de carácter principalmente simbólico, como el reventón de una ceremonia por parte de una concejal de Morena, críticas verbales de los partidos de izquierdas y muestras de desacuerdo como el abordaje de una diputada del opositor socioliberal Movimiento Ciudadano (MC) en el aeropuerto de Aguascalientes.
El propio Gobierno español ha rechazado parte de las acusaciones formuladas por Ayuso. Según fuentes diplomáticas, la Comunidad de Madrid no habría compartido con la Embajada española la agenda completa del viaje ni solicitado formalmente refuerzos de seguridad adicionales. Además, desde Exteriores se insiste en que nunca se comunicó ninguna alerta concreta durante la estancia de la presidenta autonómica.
La controversia también se alimentó con el episodio de los Premios Platino, cuya asistencia Ayuso canceló alegando presiones del Gobierno mexicano sobre el recinto organizador. Tanto las autoridades mexicanas como el grupo hotelero Grupo Xcaret negaron esas amenazas. La empresa aseguró, en cambio, que solicitó apartar la presencia institucional de Ayuso para evitar que el evento cultural se transformara en una plataforma de confrontación política.
🔴 “Traen a Isabel Díaz Ayuso como si les fuera a dar fortaleza… y luego la ridiculez de hacer un homenaje a Hernán Cortés”, criticó Claudia Sheinbaum, quien aseguró que la oposición “le apuesta a una mala relación” entre México y EU. pic.twitter.com/YYf2lK7sOc
— El Universal (@El_Universal_Mx) May 12, 2026
Sheinbaum fustiga a la oposición
Más allá de los detalles concretos, el episodio refleja una disputa mucho más amplia sobre el relato histórico entre España y América Latina. La reivindicación del mestizaje y de figuras como Cortés o Isabel la Católica forma parte del discurso identitario que ciertos sectores conservadores españoles utilizan frente a las corrientes críticas con el legado colonial. En México, sin embargo, el debate gira cada vez más hacia el reconocimiento de la violencia de la Conquista y la reivindicación de los pueblos originarios.
Sheinbaum ha aprovechado la polémica para reforzar ese discurso y, al mismo tiempo, para atacar a la oposición mexicana por haber facilitado la visita de Ayuso. La presidenta considera que el episodio demuestra cómo sectores conservadores latinoamericanos y europeos comparten una agenda ideológica común basada en el revisionismo histórico y la confrontación política.
La dirigente mexicana también intenta consolidar el contraste entre su estrategia diplomática y la etapa anterior marcada por Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Aunque Sheinbaum mantiene la exigencia simbólica de reconocimiento histórico a España por los abusos de la Conquista, ha tratado de rebajar el nivel de confrontación institucional y abrir una nueva etapa de acercamiento con el Gobierno español y con la Casa Real. La reciente participación de la presidenta mexicana en encuentros internacionales junto a Sánchez simboliza precisamente ese deshielo diplomático. @mundiario
