El FC Barcelona encara las últimas horas para tomar una decisión sobre el posible fichaje de Javi Guerra. La dirección deportiva encabezada por Deco mantiene desde hace meses un seguimiento constante sobre el centrocampista del Valencia , cuya proyección y estilo de juego encajan a la perfección en la filosofía del club catalán. Sin embargo, una condición contractual estipulada en el contrato del jugador amenaza con cerrar de forma definitiva cualquier opción de traspaso durante la presente ventana de transferencias.
Según ha informado la cadena Cope, la cláusula de rescisión del futbolista valencianista experimentará un incremento sustancial a partir de este mismo sábado. El precio para libertad del canterano che pasará de los 40 a los 60 millones de euros de forma automática, un importe que la entidad azulgrana considera prohibitivo dadas las actuales limitaciones del mercado estival. Esta circunstancia obliga al club culé a tomar una postura drástica de forma inminente o posponer la operación para futuras temporadas.
Los contactos institucionales se iniciaron el pasado mes de junio, cuando Deco mantuvo una cumbre formal con los representantes del jugador para conocer de primera mano sus condiciones contractuales y la predisposición del futbolista a vestir la camiseta azulgrana. A pesar de que el área técnica valora muy positivamente la calidad del medio centro, las urgencias económicas y la necesidad de priorizar la contratación de un delantero centro han impedido avanzar en la propuesta.
Pese al escenario financiero condicionado por la regla de juego limpio del 1:1, los responsables deportivos consideran a Guerra como un valor de futuro estratégico. La visión de la secretaría técnica quedó refrendada el pasado mes de mayo, cuando el centrocampista debutó con la selección española absoluta en los encuentros de preparación previos al Mundial. Ese crecimiento internacional ha consolidado su estatus como uno de los perfiles más cotizados de la competición doméstica.
La reciente lesión de Frenkie de Jong ha abierto un debate interno en el cuerpo técnico sobre la conveniencia de incorporar un perfil organizador de sus características. No obstante, las prioridades del presupuesto de fichajes se concentran actualmente en la parcela ofensiva. Salvo que se produzca una maniobra de última hora antes de que venza el plazo del incremento de la cláusula, la llegada de la perla valencianista al Camp Nou queda descartada a corto plazo.
Una pieza angular en el nuevo proyecto del Valencia
Mientras se resuelven las especulaciones sobre su futuro, el futbolista se ha incorporado a la dinámica de trabajo de su club en un estado de forma óptimo. Durante las primeras semanas de pretemporada se ha consolidado como un titular indiscutible en las alineaciones de Carlos Corberán, asumiendo galones de liderazgo sobre el terreno de juego. El técnico che está explorando sus cualidades en posiciones más adelantadas para exprimir su llegada al área rival.
Las pruebas tácticas realizadas en los partidos estivales sitúan al canterano en la demarcación de mediapunta o ’10’, aprovechando su despliegue físico y su capacidad para romper líneas desde la segunda fila. En Mestalla consideran al jugador un pilar fundamental para sostener el proyecto deportivo del próximo curso, por lo que la directiva blanquinegra no tiene ninguna intención de negociar un traspaso por debajo del importe que fije su contrato.
Por su parte, el área deportiva del Barça mantendrá la carpeta del jugador marcada en rojo en la agenda de futuribles para las próximas ventanas de transferencias. El seguimiento sobre su evolución en la competición liguera continuará de forma permanente, evaluando cómo se adapta a sus nuevos roles tácticos durante la temporada que está a punto de arrancar.
Las dificultades financieras vinculadas al regreso al recinto de Montjuïc obligan a la junta directiva barcelonista a actuar con absoluta prudencia en cada inversión. Salvo un giro drástico de los acontecimientos en los despachos en las próximas horas, la dirección técnica esperará a un contexto económico más propicio antes de afrontar una inversión de tal magnitud.
Con el plazo a punto de expirar y la cláusula fijada en 60 millones de euros a partir del fin de semana, la vía de Javi Guerra parece congelarse para el presente mercado. El centrocampista seguirá luciendo el escudo valencianista mientras el Barça enfoca sus últimos cartuchos estivales en cerrar los refuerzos prioritarios para la plantilla de Hansi Flick. @mundiario
