El Deportivo consiguió su primera victoria desde su regreso a Primera División después de imponerse por 3-1 al Valencia en Riazor. Tras los empates frente a Elche y Málaga, el conjunto de Antonio Hidalgo dio un evidente paso adelante y firmó su actuación más convincente en este inicio de campeonato.
La tarde había comenzado con una sorpresa dentro del propio estadio. Íñigo Quintero actuó sobre el césped de Riazor minutos antes del comienzo del encuentro, poniendo la nota musical a una jornada especial para el deportivismo. El cantante coruñés apareció ante una grada que esperaba recuperar también durante el partido buena parte del ambiente perdido en las últimas semanas.
El Dépor salió con una marcha más. Hidalgo apostó por Nsongo Bil acompañando a Aubameyang, con Riki en el centro del campo y Mario Soriano ejerciendo como termómetro en el medio. Los blanquiazules buscaron desde el principio la espalda de la defensa valencianista y mostraron una verticalidad que apenas había aparecido ante Elche y Málaga.
Todo cambió definitivamente en el minuto 12. Hasta ese momento Riazor había permanecido prácticamente sin animación organizada, pero las camisetas naranjas dejaron paso de nuevo al blanquiazul y el Dale Dé volvió a atronar en Marathón Inferior y casi todo el estadio. La coincidencia fue casi perfecta: apenas unos instantes después, un córner del Deportivo terminó con César Tárrega introduciendo el balón en su propia portería para colocar el 1-0.
El golpe todavía estaba reciente cuando apareció Aubameyang. Mario Soriano recuperó metros y encontró al gabonés atacando el espacio, que superó a la defensa y resolvió ante Dimitrievski con una delicada vaselina. Era el 2-0 en el minuto 17 y también el tercer gol del delantero en las tres primeras jornadas de Liga, confirmando un inicio de temporada prácticamente perfecto a nivel individual.
El Deportivo parecía tener completamente controlado el encuentro, pero volvió a conceder vida a su rival con un error propio. Bright Ede se quedó corto en una entrega y Umar Sadiq aprovechó el regalo para plantarse ante Leo Román y recortar diferencias en el minuto 26. El tanto permitió crecer al Valencia y Javi Guerra llegó a rozar el empate antes del descanso, aunque el Dépor consiguió mantener la ventaja.
Después del paso por vestuarios, el conjunto coruñés volvió a recuperar terreno. Nsongo Bil siguió castigando a la defensa con su potencia, mientras Aubameyang tuvo otra oportunidad después de un nuevo pase de Mario Soriano. El Valencia trataba de adelantar líneas, pero cada pérdida dejaba demasiados metros para que los atacantes blanquiazules pudieran correr.
El premio llegó en el minuto 59. Nsongo Bil ganó metros por el costado, alcanzó la zona de peligro y puso un balón hacia el área que Diakhaby terminó introduciendo en su propia portería cuando trataba de impedir el remate deportivista. El 3-1 devolvió la tranquilidad a Riazor y dejó al Valencia contra las cuerdas para la última media hora.
Hidalgo movió después el banquillo y dio entrada a Gijselhart, Altimira, Yeremay, Loureiro y Asp Jensen para administrar una ventaja que ya no peligró realmente. El único borrón llegó en el añadido, cuando Altimira fue expulsado tras ver la segunda amarilla, aunque la inferioridad apenas tuvo incidencia con el encuentro ya decidido.
El 3-1 coloca al Deportivo con cinco puntos de nueve posibles y todavía invicto en su regreso a Primera. Pero la tarde dejó bastante más que tres puntos: Íñigo Quintero puso música a la previa, Aubameyang volvió a marcar y Riazor recuperó su voz justo antes del primer gol. Después de dos jornadas con demasiadas dudas, el Dépor encontró ante el Valencia su primera gran alegría del curso. @mundiario
