¿Se atreverá Mou a alinear a Sergio Martínez contra el Inter en la Champions?

Después de la amarga derrota sufrida en La Cartuja ante el Betis, el Real Madrid pasa página y concentra toda su atención en su debut en la Champions League. El Santiago Bernabéu vestirá sus mejores galas para albergar uno de los duelos con mayor solera del fútbol europeo, en el que los blancos se medirán al todopoderoso Inter de Milán.

El conjunto italiano llega a la cita en un excelente momento tras un arranque sólido en la Serie A, donde comparte el liderato, y con la satisfacción estival de haber blindado a figuras clave como Lautaro Martínez y Alessandro Bastoni ante las potentes ofertas que merodeaban el Giuseppe Meazza.

Por parte madridista, el panorama inmediato está marcado por las dudas tácticas de José Mourinho. Más allá del traspié liguero que dejó el liderato a tiro del Barça, el principal rompecabezas del técnico portugués radica en la confección de la medular debido a un cúmulo de sanciones y problemas físicos en la zona de creación.

A priori, tirando de galones y respetando el clásico doble pivote que ha definido al luso en sus etapas en el banquillo merengue, la opción natural sería acompañar a Fede Valverde con Jude Bellingham. El inglés ya conoce esa demarcación por tramos de su etapa en el Borussia Dortmund; sin embargo, las circunstancias obligan a valorar alternativas más atrevidas.

Entre esas opciones destaca la posibilidad de mirar hacia la cantera o apostar por alguno de los fichajes cerrados por Florentino Pérez durante el mercado. Aunque no se trate de una contratación de perfil VIP de las que suelen caracterizar al presidente, dicha alternativa podría asumir perfectamente el protagonismo si el técnico decide confiar en sus posibilidades. 

¿Qué le puede aportar Sergio al equipo? 

Frente a un entramado defensivo tan rocoso y disciplinado como el que suele proponer el conjunto italiano, probar a un jugador como Sergio Martínez puede ser sumamente beneficioso para el engranaje blanco. El oriundo de Laredo, además de poseer un excelente disparo desde la media distancia, aporta una clarividencia en la frontal que el equipo echa en falta cuando los rivales cierran todos los espacios interiores por acumulación de hombres.

Apostar por Sergio en una eliminatoria de esta máxima exigencia significa inyectar audacia, centímetros y llegada en un tramo de la temporada donde la rigidez táctica suele apoderarse de los partidos. Si José Mourinho decide otorgarle la alternativa ante su afición, el joven centrocampista no solo sumará el despliegue físico y la técnica que tanto escasean en la medular, sino también la descarada ambición característica de las futuras leyendas.

Las grandes noches europeas del Real Madrid suelen construirse sobre gestas inesperadas y apariciones estelares de futbolistas jóvenes que están dispuestos a devorar el escenario sin complejos. El talento de Laredo se asoma al abismo continental con la madurez propia de los elegidos, llamando con los nudillos a la puerta de la titularidad y demostrando que el relevo generacional en la sala de máquinas ya no es una opción, sino una absoluta necesidad.

Liberar a Jude Bellingham de las labores oscuras de contención y retraso adelantando su posición natural a la mediapunta es el gran beneficio táctico colateral que permitiría esta variante. Con el inglés habitando libremente la zona de máxima influencia entre líneas, el caudal ofensivo del equipo se multiplicaría exponencialmente, devolviendo al astro británico la chispa y la llegada al área contraria que le han hecho triunfar en la élite mundial.

El tablero de la Champions League exige soluciones valientes cuando la pizarra se estanca y los planes convencionales naufragan ante defensas herméticas. La gran incógnita que sobrevuela Chamartín antes de otra cita grande de la temporada es clara: ¿será Mourinho lo suficientemente valiente para apostar por él en el once inicial, para que así Bellingham juegue como mediapunta? @mundiario