El Valencia CF y la Real Federación Española de Fútbol avanzan de la mano para organizar una despedida a la altura de la historia del coliseo valencianista. La entidad blanquinegra trasladó a los despachos federativos su deseo formal de que la Selección Española dispute un último encuentro en el actual Mestalla antes de su clausura definitiva al término del presente ejercicio liguero. La iniciativa cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento y busca rendir homenaje a un escenario clave en el imaginario del fútbol nacional.
En un principio, la federación propuso incluir a Mestalla junto a Madrid dentro de la candidatura española para albergar la Final Four de la Nations League fijada para el mes de junio. Sin embargo, la directiva valencianista descartó esa fecha estival al considerar que el último choque doméstico de Liga podría comprometer seriamente el estado del césped y de las gradas. Para blindar la seguridad organizativa y el brillo del evento, el club solicitó trasladar la cita a la ventana de marzo, en el compromiso de vuelta de los cuartos de final de la Nations League.
La propuesta, adelantada en su momento por Marca, fue ratificada públicamente por Rafael Louzán durante su visita a la capital del Turia. El presidente de la Federación participó en el homenaje brindado a Luis de la Fuente en el barrio de Monteolivete, donde se inauguró un mural conmemorativo del técnico siendo manteado tras ganar el Mundial. «En este Mestalla mítico será el último partido de la selección aquí. Estamos todos con esa iniciativa y el ayuntamiento de Valencia también está a nuestro lado. Será un partido muy bonito, ojalá sea el de vuelta», declaró el mandatario.
El dirigente federativo aprovechó además su comparecencia para recalcar la candidatura del futuro estadio valencianista en la carrera hacia la Copa del Mundo: «Estamos trabajando con los técnicos de Fifa porque hemos pedido que vengan a Valencia antes de final de año para lo que puede ser y yo espero que sea sede del Mundial 2030». Louzán insistió en que las opciones españolas para albergar la gran final del torneo están plenamente respaldadas por la solvencia organizativa demostrada ante los inspectores internacionales.
Aunque en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas se tomó nota favorable de la petición ché, la resolución definitiva permanece pendiente de aprobación formal. La Rfef cuenta con otros compromisos territoriales en cartera, como llevar al combinado absoluto a Las Palmas de Gran Canaria, una sede que encajaría con mayor holgura en los choques de clasificación para la Eurocopa de 2028.
Un feudo de leyenda para el combinado nacional
El vínculo emocional entre Mestalla y el combinado nacional abarca episodios memorables del deporte rey en España. El feudo valenciano ejerció como cuartel general de la selección durante la fase de grupos del Mundial de 1982 y albergó victorias de enorme resonancia, entre las que destaca el legendario 9-0 a Austria logrado bajo la dirección de José Antonio Camacho en 1999. Cada visita del conjunto nacional ha registrado llenos absolutos y una atmósfera volcánica en la grada.
El recuerdo más reciente de la selección en el estadio del murciélago se produjo precisamente en los cuartos de final de la pasada edición de la Nations League. Tras arrancar un valioso 2-2 en Rotterdam frente a los Países Bajos, el choque de vuelta en la capital levantina deparó un espectacular 3-3 repleto de alternativas que el cuadro de Luis de la Fuente terminó resolviendo en una taquicárdica tanda de penaltis.
La disputa del encuentro en marzo permitiría al público valenciano brindar una ovación de despedida a un recinto centenario mientras empuja al equipo hacia una nueva fase final europea. Al estar ya certificada la clasificación matemática de España para los cuartos de la Nations League, los técnicos federativos ven con buenos ojos convertir esa eliminatoria a doble partido en un escaparate festivo de primer orden.
Por su parte, el consistorio valenciano y la entidad deportiva coordinan los dispositivos logísticos necesarios para garantizar que la despedida de la ‘Roja’ sirva también de escaparate promocional para el Nou Mestalla. Conseguir que los evaluadores de la Fifa comprueben la capacidad de movilización de la afición local antes de diciembre se antoja un factor estratégico para consolidar la sede mundialista definitiva.
Con el respaldo unánime de las instituciones y la predisposición del seleccionador nacional, la cuenta atrás para el último baile de España en Mestalla ha echado a andar. La afición ché aguarda con entusiasmo la ratificación federativa para teñir de rojo y amarillo las gradas del templo de la avenida de Suecia, clausurando con honores un idilio histórico que ha dejado páginas doradas en la historia del fútbol español. @mundiario
