Colau denuncia que la Administración de Trump le vetó la entrada a Puerto Rico “por motivos políticos”

La Administración de Donald Trump ha cerrado las puertas de Puerto Rico a Ada Colau. La exalcaldesa de Barcelona y actual candidata del Frente Amplio a las elecciones generales del 29 de noviembre tenía previsto desplazarse a la isla para participar en un encuentro sobre municipalismo, pero EE UU rechazó finalmente su autorización de entrada.

La decisión se produjo después de que Colau solicitara el permiso del Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (ESTA, en sus siglas en inglés), el sistema de autorización electrónica utilizado por ciudadanos de países que pueden viajar a EE UU sin visado. Según su entorno, el resto de los integrantes de la delegación recibió autorización sin problemas, mientras que la solicitud de la dirigente catalana fue rechazada y posteriormente derivada a una entrevista en la Embajada estadounidense en Madrid.

La explicación comunicada por las autoridades estadounidenses, según ha relatado la propia Colau como recoge elDiario.es, es que existe una sospecha de que tiene “intención de inmigrar” a EE UU. La dirigente considera esa justificación incompatible con el propósito de su viaje y sostiene que detrás de la decisión hay una razón política relacionada con su actividad internacional y, especialmente, con su participación en la Global Sumud Flotilla.

“Ha sido por motivos políticos”, sostiene Colau. La exalcaldesa recuerda que ya viajó a Puerto Rico hace dos años sin encontrar obstáculos y considera que el cambio de criterio responde a su posicionamiento político y a su activismo en favor de Palestina. Su entorno sostiene la misma interpretación y vincula el veto a la participación de Colau en la flotilla que en 2025 fue interceptada por Israel en aguas del mar Mediterráneo cuando se dirigía a Gaza.

Una entrevista centrada en Israel

El proceso de autorización tomó un giro particular cuando Colau fue citada en la Embajada de Estados Unidos. Según su relato, los funcionarios le preguntaron inicialmente si había sido detenida alguna vez o si tenía antecedentes penales. Después, las preguntas se dirigieron hacia Israel y hacia una eventual detención en ese país.

Colau explicó que había viajado a Israel en el marco de una misión humanitaria y que las fuerzas israelíes habían retenido a los integrantes de la flotilla después de interceptar su embarcación. La exalcaldesa sostiene que no fue formalmente detenida en los términos que planteaban los funcionarios estadounidenses y que no tuvo un procedimiento judicial ni asistencia letrada.

La cuestión resulta relevante porque la participación de Colau en la Global Sumud Flotilla se ha convertido en el principal motivo que su entorno relaciona con el veto. En septiembre y octubre de 2025, la exalcaldesa formó parte de la expedición internacional que pretendía llevar ayuda a Gaza y desafiar el bloqueo marítimo. Tras la interceptación, denunció públicamente las condiciones en las que ella y otros participantes fueron retenidos. La propia Colau ha explicado posteriormente que los integrantes de la flotilla fueron sometidos a insultos y agresiones y que durante su retención se produjeron situaciones que, según su testimonio, incluyeron falta de descanso, agua y medicación para algunas personas.

Un acto sobre ciudades que también incluía a Mamdani

El viaje frustrado tenía además una dimensión política internacional. Colau había sido invitada a participar en un acto sobre municipalismo organizado por una red de ciudades de Puerto Rico. En el encuentro estaba prevista una conversación sobre políticas urbanas en la que también iba a participar, aunque finalmente a través de un representante, el alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani.

La relación entre ambos nombres no es casual dentro del espacio político internacional de la izquierda municipalista. Colau impulsó en su etapa como alcaldesa iniciativas de cooperación entre gobiernos locales y la red Fearless Cities, mientras que Mamdani ha proyectado desde Nueva York un discurso centrado, entre otras cuestiones, en vivienda, servicios públicos y políticas urbanas.

El veto estadounidense impide ahora la presencia de Colau en un encuentro en el que pretendía trasladar esa experiencia municipal. Según fuentes próximas a la candidata, su exclusión fue especialmente llamativa porque las autorizaciones del resto de la delegación fueron aprobadas.

La acusación de Colau contra la Administración Trump

La dirigente del Frente Amplio ha calificado de “gravísimo” que la Administración Trump pueda utilizar de manera, a su juicio, arbitraria los mecanismos de control migratorio para impedir su entrada. Colau ha descrito la política fronteriza estadounidense como “autoritaria y antidemocrática” y ha vinculado específicamente el caso con su activismo internacional.

Su crítica se extiende también al estatus político de Puerto Rico. Colau considera especialmente significativo que el veto se produzca precisamente para viajar a la isla, donde Estados Unidos tiene competencia federal sobre las fronteras y las normas migratorias.

La cuestión del estatus de Puerto Rico vuelve, además, a estar presente en la agenda política de la isla. La gobernadora Jenniffer González firmó el pasado 16 de octubre una resolución para solicitar formalmente al presidente y al Congreso de EE UU la admisión como estado de pleno derecho la Unión, una iniciativa que ha reavivado el debate sobre la relación política entre San Juan y Washington. @mundiario