La oleada de falsas amenazas de bomba que lleva días alterando el tráfico aéreo europeo ha abierto un nuevo frente con las cadenas de televisión. Los avisos ya no se limitan a vuelos comerciales y aeropuertos. Este viernes, varias redacciones europeas, entre ellas las de la irlandesa RTÉ, la británica Sky News y la búlgara Nova TV, recibieron mensajes que advertían de supuestos artefactos explosivos y obligaron a activar medidas de seguridad, evacuar instalaciones y suspender temporalmente emisiones.
El salto de las amenazas a los medios de comunicación amplía el alcance de una campaña que ha provocado desvíos de aeronaves, inspecciones policiales y retrasos en distintos puntos del continente. En ninguno de los lugares afectados por los nuevos avisos se han encontrado explosivos, pero la reiteración de los mensajes mantiene en alerta a las autoridades y a los operadores de transporte y comunicación.
Las redacciones de Irlanda y Bulgaria recibieron correos electrónicos firmados por un supuesto “Milkhail Andropov”, que también se ha atribuido la autoría de algunas de las amenazas contra vuelos de pasajeros. El mensaje, titulado “Mensaje a Occidente”, incluía la advertencia de que “el tiempo se acaba”. En el caso de RTÉ, la alerta llevó a evacuar a los trabajadores de sus oficinas y a sustituir la programación habitual por música y mensajes pregrabados durante varias horas.
La extensión de los avisos a medios de comunicación abre la puerta a la posibilidad de que los responsables busquen no solo alterar la movilidad, sino también interrumpir el funcionamiento de instituciones y servicios esenciales y generar alarma entre la población.
Irlanda sospecha de una campaña coordinada
El Gobierno irlandés ha reconocido que todavía no sabe quién está detrás de las amenazas ni si responden a la actuación de individuos aislados o a una operación organizada. Sin embargo, considera probable que exista una campaña coordinada para provocar perturbaciones en distintos países europeos.
“Aún se desconoce quién es el responsable de las amenazas, si se trata de individuos o de una acción centralizada o coordinada”, señaló el Ejecutivo del taoiseach Micheál Martin en un comunicado. La coincidencia con los incidentes registrados en el sector de la aviación lleva a las autoridades a investigar si ambos tipos de avisos forman parte de una misma estrategia.
Government statement on bomb threats to Irish media this morning. https://t.co/d7UkrAQNSR
— Micheál Martin (@MichealMartinTD) November 6, 2026
La Policía y el Ejército irlandeses trabajan con las autoridades nacionales de aviación y ciberseguridad, además de mantener contactos con sus homólogos europeos. El objetivo es identificar el origen de los mensajes y determinar si existe una infraestructura común detrás de los ataques.
La investigación se desarrolla en un contexto de especial sensibilidad. Durante los últimos días, casi una treintena de alertas similares han afectado a aeropuertos europeos, algunas de ellas en España. Aunque las inspecciones han descartado la presencia de explosivos, los incidentes han obligado a activar protocolos que pueden alterar durante horas la actividad aeroportuaria.
Madrid, Copenhague y París vuelven a recibir avisos
España ha vuelto a figurar entre los países afectados. Fuentes de Aena confirmaron que el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas recibió este viernes por la mañana una nueva comunicación sobre una supuesta amenaza de explosivos. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado evaluaron el aviso y terminaron descartándolo.
Tres de los cuatro aviones afectados que tenían Madrid como destino procedían de Londres y el cuarto, de Múnich. La sucesión de alertas ha obligado a mantener una vigilancia especial sobre los vuelos y a comprobar cada comunicación antes de adoptar decisiones operativas.
Copenhague también recibió amenazas por segundo día consecutivo. La Policía danesa desplegó efectivos en el aeropuerto y realizó las comprobaciones correspondientes, aunque aseguró que no había existido ningún peligro para los pasajeros. “Estamos investigando las nuevas amenazas siguiendo el mismo procedimiento que con las recibidas ayer”, comunicó, sin ofrecer por ahora más detalles. En Francia, el Gobierno informó de cuatro nuevos avisos de bomba en vuelos que sobrevolaban su espacio aéreo. Las autoridades mantienen las comprobaciones para determinar el alcance de las alertas y descartar cualquier riesgo real.
A fresh wave of bomb threats has put Europe on high alert, but this time airports weren’t the only target. Newsrooms across the continent were also caught up with one broadcaster warned that its building would be blown up within minutes. https://t.co/nOqx3Q4xgv
— 7NEWS Sydney (@7NewsSydney) November 7, 2026
Un avión de Wizz Air aterriza de emergencia en Venecia
Uno de los incidentes más relevantes se produjo en Italia. Un avión de Wizz Air que cubría la ruta entre Praga y Roma fue desviado y realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Venecia después de recibirse una amenaza de bomba. La alerta obligó a suspender temporalmente las operaciones en el aeródromo, aunque la actividad se reanudó posteriormente. Los pasajeros desembarcaron para someterse a los controles de seguridad, al igual que el equipaje y la aeronave.
En Polonia, las autoridades aeroportuarias confirmaron otra amenaza relacionada con un vuelo procedente de Tallin con destino a Varsovia. Los responsables activaron los protocolos de seguridad, pero, tras analizar la comunicación junto con la aerolínea y los servicios estatales, decidieron mantener las operaciones con normalidad y evitar una alarma innecesaria.
Portugal también tuvo que intervenir ante una amenaza contra un vuelo de Ryanair que debía despegar de Lisboa rumbo a Roma. La Policía de Seguridad Pública recibió el aviso a través de los mecanismos de cooperación internacional a primera hora de la mañana, cuando el avión se aproximaba al aeropuerto procedente de otro servicio. Tras el aterrizaje, agentes de la Unidad Especial de Policía inspeccionaron la aeronave y los pasajeros y sus equipajes volvieron a pasar los controles de seguridad. El vuelo pudo partir finalmente con más de dos horas de retraso. @mundiario
