La carta reclamaba a la administración Biden que se permitiese acelerar la tramitación de los visados para los intérpretes y todas aquellas personas que ayudaron o colaboraron con miembros del servicio de EE.UU. en Afganistán.
«Calculamos de manera conservadora que EE.UU. necesita reubicar a más de 10.000 solicitantes y a sus familiares en menos de cinco meses. Esto requerirá un aumento masivo de recursos inmediatamente», relata la carta.
Además, Petraus y Crocker añaden: «nuestras tropas regresan a casa con el honor que se merecen, pero si dejamos atrás para morir a quien facilitó nuestra misión, el honor de nuestra nación se manchará indeleblemente» y finalizan señalando que se aumenten «los recursos que sean necesarios donde sea que sean necesarios para brindar seguridad a estas personas».
Actualmente, Joe Biden se encuentra entre la espada y la pared por cómo se está llevando a cabo la evacuación de los afganos que colaboraron con el ejército estadounidente en Afganistán. Una parte de la clase política le exige que cumpla y se esfuerce en evacuarlos, pero la falta de previsión y una corriente del Partido Republicano y sus aliados mediáticos contrarios a la llegada de refugiados está complicando la evacuación de los colaboradores.

