Masud, que es hermano del difunto político y líder de la resistencia Ahmed Shah Masud, conocido como el León de Panshir, explicó que la población local es víctima además de los múltiples grupos terroristas que hay en la región, de los que no se sabe «quién es quién» ni «de dónde salieron» y que tienen a la gente «aterrorizada» y sumida en el caos y la agitación. «Creemos que somos víctimas de los intereses de diferentes países en Afganistán… nuestro país ha sido utilizado, y nosotros mismos hemos sido utilizados, nuestra sangre ha sido utilizada», declaró, y añadió: «No sé qué tipo de juego está sobre la mesa, lo que sabemos es que es muy peligroso y estamos sufriendo. Nuestro suelo, nuestro país, nuestra gente, somos las víctimas», aseveró.
El ataque suicida, obra de Daesh-K (Estado Islámico de Jorasán, una filial regional del Estado Islámico cuyos combatientes son enemigos de los talibanes) fue posiblemente sólo el primero de muchos que están por venir, consideró el exembajador, que es fundador y presidente de la Fundación Masud, que trabaja por el desarrollo cultural, económico y social de Afganistán.
Nueva rivalidad
Masud criticó a Occidente por la forma «irresponsable» en la que abandonó el país tras dos décadas de ocupación y consideró que ahora comienza «una nueva rivalidad» en la que los diversos grupos entrarán de nuevo en conflicto por el poder y el control de la población. Eso sí, destacó que hay una creciente resistencia antiterrorista cuya base de operaciones está precisamente en Panshir, una provincia en el noreste de Afganistán que no ha caído en manos de los talibanes, y en la que su sobrino tomó el testigo de su padre para liderar una resistencia que, dijo, «tendrá poder político y cultural, más allá del poder militar» y en la que las mujeres tendrán un papel destacado. «Tenemos que defender la dignidad de nuestro país, no podemos dejarlo así», aseguró. En declaraciones a la revista ‘Newsweek’, Masud afirmó que «Panshir siempre fue el símbolo de la resistencia», tanto contra la invasión rusa, como contra los talibanes. «Sin embargo, justo en este momento, todas las personas, incluidos los habitantes de Panshir, tratamos de ver si podemos lograr un acuerdo de paz basado en el poder compartido».

