El acuerdo, conseguido después de algunas concesiones de los líderes demócratas a la bancada republicana, estaba previsto que se votara después en la Cámara de Representantes norteamericana.
Los demócratas buscaban que en el acuerdo se incluyera una suspensión del actual techo de gasto, a lo que los republicanos se opusieron. Ese asunto deberá resolverse en las próximas semanas, ya que, según el Tesoro, al Gobierno de EE.UU. solo le queda liquidez para pagar su deuda hasta el próximo 18 de octubre y necesitará ampliarla, al igual que ha ocurrido en muchas ocasiones en los últimos años. Si no cambian las cosas, EE.UU. se verá abocado al ‘default’, lo que podría tener implicaciones serias para la economía estadounidense y los mercados financieros.

