«Rusia ahora podría apoderarse de cualquier ciudad en Ucrania. Pero todavía no vemos los 200.000 soldados necesarios para una invasión a gran escala», dijo.
Los comentarios de Zagorodnyuk van en la línea del último informe de inteligencia de la Casa Blanca que estimaba este fin de semana que Moscú había movilizado hasta el 70% de la capacidad militar necesaria para lanzar una gran operación militar a mediados de febrero.
La cifra mágica de 100.000 soldados
Autoridades estadounidenses dijeron que Rusia desplegó 110.000 soldados a lo largo de la frontera con Ucrania, pero las evaluaciones de inteligencia no han determinado si los planes del presidente ruso, Vladimir Putin, son de invadir.
Señalaron que Rusia está encaminada a amasar una fuerza de unos 150.000 soldados para una invasión a gran escala a mediados de febrero.
Con ello podría tomar la capital Kiev en 48 horas, en una operación que podría matar a hasta 50.000 civiles, 25.000 soldados ucranianos y 10.000 militares rusos, desatando una ola de hasta cinco millones de refugiados, agregaron los funcionarios de inteligencia.
Además del potencial costo humano, Ucrania teme un daño mayor a su golpeada economía.
Rusia busca garantías de la OTAN de que Ucrania no entrará a la alianza y quiere que el bloque del Atlántico Norte retire a sus fuerzas de los países miembros del este europeo.
Moscú niega que pretenda invadir Ucrania, y un consejero presidencial de Kiev aseguró que las posibilidades de una solución diplomática son «sustancialmente más grandes que la amenaza de una mayor escalada».
El ministro ucraniano de Exteriores, Dmytro Kuleba, buscó aplacar las tensiones al decir en Twitter: «No crean en las predicciones apocalípticas. Diferentes capitales tienen escenarios diferentes, pero Ucrania está lista para cualquier desarrollo».
