Joe Biden se reúne con Bin Salman en busca de ayuda para controlar el precio del petróleo

Tras haber prometido convertir a Arabia Saudí en un «estado paria» por el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi, Joe Biden llegó a ese reino árabe este viernes para reunirse con sus dirigentes. A su llegada a Jeddah, el presidente estadounidense saludó abiertamente con un golpe de puño al príncipe heredero Mohamed bin Salman , a quien su propia Casa Blanca ha acusado de ordenar la muerte del periodista Jamal Khashoggi, en su rol como gobernante de facto del reino, y luego se vio en una reunión con él. Hasta ahora, Biden se había negado a hablar con el príncipe Bin Salman, primero en línea de sucesión al trono que actualmente ostenta su padre, el rey Salman, de 86 años. Hasta ahora, a pesar de esta visita, Biden ha criticado duramente al reino por sus vulneraciones más básicas de los derechos humanos, en particular el asesinato de Khashoggi, que vivía en EE.UU. y escribía para medios norteamericanos. Noticia Relacionada estandar Si Primer encuentro de Biden con el líder saudí, al que en 2018 convirtió en «paria» Francisco de Andrés La entrevista de hoy apunta a que Biden pasará página sin ninguna referencia expresa al asesinato del periodista saudí Khashoggi Pero en el camino de Biden se ha cruzado la invasión rusa de Ucrania, y el efecto de las sanciones, sobre todo un alza de los precios del combustible. Arabia Saudí es uno de los principales productores de petróleo del mundo, y al controlar la producción puede influir sobre el precio. Al mismo tiempo, la corona saudí está buscando inversiones de EE.UU. para que su economía deje de ser tan dependiente del crudo. A su llegada a Arabia Saudí, Biden fue recibido por el gobernador de La Meca, el príncipe Jalid bin Faisal. Después fue a verse con el rey Salman, cuya salud es delicada y acumula dos hospitalizaciones este año, y, en otra reunión, con bin Salman, su hijo. En busca de petróleo Antes de este viaje, Biden defendió que es adecuado hacerlo, a pesar de las duras críticas de organizaciones a favor de los derechos humanos. «Nunca me he callado mis opiniones sobre derechos humanos», dijo el presidente el jueves en una conferencia de prensa en Israel. «Sin embargo, la razón por la que voy a Arabia Saudí es mucho más amplia, es para promover los intereses de EE.UU. Y por eso hay tantas cuestiones en juego, que quiero dejar claro que podemos seguir liderando en la región y no crear un vacío; un vacío que sea llenado por China o Rusia». Visita de Biden a Bin Salman en Jedda, Arabia Saudí De la incómoda relación entre Biden y Bin Salman depende gran parte del futuro de la zona, como la posibilidad de establecer lazos diplomáticos entre Israel y Arabia Saudí; el flujo mundial de petróleo y su precio, y contener las ansias expansionistas de Irán, que envía o financia milicias en zonas tan distantes como Afganistán, Yemen, Líbano o Sudamérica. Como gesto con Biden, antes de su llegada, Arabia Saudí anunció que abre su espacio aéreo a las compañías aéreas que vienen de espacio aéreo israelí, algo hasta ahora prohibido. El asesor de seguridad nacional de EE.UU., Jake Sullivan elogió la medida: «Esta decisión es el resultado de la diplomacia persistente y de principios del presidente con Arabia Saudí durante muchos meses, que ha culminado con su visita de hoy». La medida se produjo justo antes de que Biden se dispusiera a tomar el vuelo como primer presidente estadounidense en viajar directamente desde Israel al reino saudí, y bien puede ser un paso previo a la normalización total de las relaciones entre los dos países, un objetivo de EE.UU. desde la era de Trump.