«Las casas son para las personas no para los inversionistas»: la decisión de Canadá sobre la compra de vivienda

El Gobierno de Canadá ha introducido una legislación que prohíbe que los extranjeros sin residencia permanente en el país adquieran viviendas. La medida va destinada a controlar los precios en uno de los mercados inmobiliarios más más caros del mundo con el fin de poner coto a los inversionistas. Así lo ha explicado el Gobierno canadiense , que dirige Justin Trudeau, en un comunicado. En él, el ministro de Vivienda de la nación norteamericana, Ahmed Hussen, aseguró que la prohibición tiene por objeto disuadir a inversionistas que consideran sus casas como un mero producto para especular, no una residencia para vivir y formar una familia, según recoge la BBC. Noticia Relacionada reportaje Si Se vende pueblo abandonado (y cuesta menos que un piso en la ciudad) Helena Cortés En España hay más de 3.664 enclaves con cero habitantes, según el INE. Algunas inmobiliarias han hecho de esta nostalgia rural su negocio. Mudarse o emprender en estos lugares fantasma cuesta menos que un piso en la ciudad «A través de esta legislación, estamos tomando medidas para garantizar que las viviendas sean propiedad de los canadienses, en beneficio de todos los que viven en este país», añadió Hussen en la nota de prensa. Según recoge la BBC, el partido liberal de Justin Trudeau ya llevaba en su página web de su campaña el verano pasado el lema de «las casas son para las personas, no para inversionistas» El precio medio, once veces mayor al salario promedio Según las últimas cifras oficiales del verano de 2022, el precio medio de una vivienda en Canadá era de 777,200 dólares canadienses (568,000) dólares americanos (534,883 euros), una cifra once veces superior al salario promedio.