Alarma con la rodilla de Jannik Sinner: baja en la gira asiática con el trono ATP en juego

La prolongada ausencia de Jannik Sinner ha dejado de ser un simple paréntesis de descanso para transformarse en una auténtica incógnita médica que sacude las altas esferas del circuito profesional. El jugador italiano, que permanece apartado de las pistas desde el pasado 12 de julio tras coronarse por segunda ocasión en la hierba sagrada de Wimbledon, confirmó este sábado a través de sus canales oficiales que tampoco estará en condiciones de reaparecer en el Masters 1000 de Shanghái. Con este nuevo descarte forzado en el calendario, el líder del ranking ATP enlaza ya cinco torneos consecutivos viendo la competición desde la barrera y cancela definitivamente su presencia en la gira asiática.

El calvario articular del tenista transalpino comenzó a manifestarse formalmente a finales del verano. Tras renunciar a la cita de Montreal bajo el pretexto inicial de dosificar esfuerzos tras un arranque de año primoroso en el que conquistó los cinco Masters 1000 disputados, la gravedad del cuadro clínico quedó al descubierto con su posterior baja en Cincinnati y su dolorosa renuncia al US Open. Ni las semanas de reposo absoluto ni los tratamientos de fisioterapia aplicados en Turín y Milán han logrado disipar las molestias en su rodilla derecha, dejando al jugador sin opciones de defender sus puntos en Pekín ni en Shanghái.

A sus 25 años y con 91 semanas acumuladas en la cima de la clasificación mundial, la preocupación en el entorno de Sinner se ha incrementado notablemente en los últimos días. Según desveló Il Corriere dello Sport, el cuerpo médico del tenista empezó a sopesar seriamente la opción de recurrir al quirófano para intervenir una persistente inflamación en la cintilla iliotibial, estructura anatómica fundamental que asiste los movimientos de flexión y extensión de la articulación. Al igual que ocurriera con la misteriosa dolencia de muñeca que mantuvo en el dique seco a Carlos Alcaraz durante cuatro meses y medio, el italiano ha optado por el hermetismo sin precisar plazos concretos.

En un intento por agotar las vías no invasivas antes de tomar una decisión drástica, el líder de la ATP se desplazó este viernes hasta la ciudad francesa de Lyon para someterse a una exhaustiva revisión con el prestigioso cirujano ortopédico Bertrand Sonnery-Cottet. El reputado especialista galo, conocido en el ámbito deportivo por haber intervenido quirúrgicamente a futbolistas de primer orden como Bremer, Khéphren Thuram o Manuel Locatelli, así como por atender recientemente a Kylian Mbappé, recomendó al tenista evitar el paso por la mesa de operaciones y prolongar la pauta de tratamiento conservador.

La recomendación médica aleja temporalmente los fantasmas de la cirugía, pero dibuja un horizonte inmediato plagado de interrogantes sobre su estado real de forma. Una vez consumada su baja en Shanghái, Sinner acumulará como mínimo un trimestre completo de inactividad competitiva. En su teórica hoja de ruta para la recta final del otoño todavía figuran compromisos de envergadura como la lucrativa exhibición del Six Kings Slam en Riad, el torneo de Viena, el Masters 1000 de París-Bercy, las ATP Finals de Turín y las Finales de la Copa Davis en Bolonia, aunque su concurso en cada una de estas citas dependerá de la respuesta de su articulación.

La amenaza real de Alexander Zverev y el salto al trono mundial

El parón forzoso del monarca de la ATP no solo compromete su tono físico, sino que dinamita por completo la estabilidad de su reinado al frente del tenis masculino. De aquí a la clausura del curso competitivo, Sinner está obligado a defender la friolera de 3.000 puntos en el casillero, una losa numérica que deja la puerta abierta de par en par a Alexander Zverev. El tenista teutón, que atraviesa un momento de madurez deportiva pletórico y exhibe una condición física imperturbable, depende exclusivamente de sus propios resultados para desbancar al italiano y coronarse por primera vez como número uno del planeta.

Las opciones del jugador de Hamburgo cobraron un impulso definitivo este sábado en Pekín tras arrollar con pasmosa autoridad al local Juncheng Shang por un contundente 6-0 y 6-3. Con la mira fija en el asalto al trono, Zverev se medirá este domingo en semifinales a Novak Djokovic sabiendo que un triunfo en el certamen chino, combinado con una posterior coronación en el Masters de Shanghái, le auparía de manera matemática a lo más alto de la clasificación mundial. La regularidad del alemán contrasta con los contratiempos físicos sufridos por Sinner y Alcaraz, acumulando 57 victorias en 71 duelos oficiales a lo largo de 18 certámenes en 2026.

El propio aspirante germano reconoció abiertamente en rueda de prensa, publicadas por el diario El País, el hambre competitiva que le impulsa en este tramo asiático de la temporada: «El número uno es una meta para cualquiera. Al principio de la temporada, todo el mundo esperaba que fuera una batalla entre Carlos y Jannik, así que me alegro de formar ahora parte de la conversación», bromeaba el finalista olímpico tras sellar su pase de ronda, admitiendo que la opción de encaramarse a la cúspide supone un estímulo psicológico inédito para afrontar con frescura la recta final del calendario.

«Por supuesto que sí, es algo que tengo en mente. Eso sí, lo único que puedo controlar es jugar un buen tenis y rendir bien, y todo lo demás acabará encajando», añadió Sascha al reflexionar sobre su candidatura al trono. El alemán subrayó el cambio radical de mentalidad que experimenta respecto a ejercicios anteriores: «Otros años no tenía esa motivación porque ya estaba clasificado para Turín y no luchaba por nada en concreto. Ahora mismo me siento muy motivado. Tengo una serie de objetivos que me permiten seguir adelante y mantenerme fresco mentalmente».

El circuito masculino afronta así semanas de altísimo voltaje competitivo con la corona mundial en juego sobre el continente asiático. Mientras Jannik Sinner apura sus opciones de rehabilitación en Europa para evitar una intervención quirúrgica que pondría en jaque su carrera a corto plazo, Alexander Zverev afila las armas en Pekín dispuesto a aprovechar el vacío de poder y consumar el sueño de toda una vida en la cima del tenis internacional. @mundiario