Las embarcaciones habían partido casi simultáneamente desde Libia y Túnez, la mayoría desde este último país. Los barcos pequeños, generalmente viejos pesqueros, proceden de Túnez. Las pateras, en gran parte lanchas neumáticas de fabricación china, en las que se hacinan las personas, parten de Libia. Según Acnur (la Agencia de la ONU para los refugiados), la Guardia Costera libia evitó que otras 600 personas prosiguieran con la travesía hasta Italia y fueron desembarcadas en puertos libios, para luego trasladarlas a centros de detención, incluidos mujeres y niños.
El aumento de inmigrantes con relación a años anteriores es muy notable. En lo que llevamos de año, a las costas italianas han llegado casi 13.000 personas, incluyendo las de este domingo. En el mismo periodo, en el 2020 desembarcaron 4.105, mientras que en el 2019 lo hicieron 842.
Hoy continúa el drama
En el mar, el drama continúa. En aguas jurisdiccionales de Malta, todavía hay barcos en peligro. Alarm Phone, el teléfono de apoyo para los inmigrantes que realizan la travesía del Mediterráneo, advirtió anoche que hay al menos cinco embarcaciones, con un total de 419 personas a bordo. Varios de ellos están, según Alarm Phone, están a la deriva, porque están sin combustible y sin comida a bordo. Esta mañana, en un tuit a las 9:50h, Alarm Phone escribía: «¡93 personas en peligro cerca de #Lampedusa! Anoche un barco nos llamó al sur de Lampedusa. Las autoridades, informadas, abandonaron a la gente toda la noche. Acabamos de hablar con ellos y enviamos un nuevo puesto a @Guardacostas».
Para atenuar la emergencia, esta mañana se ha iniciado un plan de evacuación de los inmigrantes de la isla. Unas 200 personas serán transferidas al transatlántico de Porto Empedocle (Sicilia) donde harán cuarentena. Después se trasladarán a diversos centros de acogida de la isla. Al menos otros 300 serán embarcados en el barco de cuarentena Splendid, enviado con urgencia ayer Lampedusa desde Trapani (Sicilia). Otro barco, también para la cuarentena, llegará hoy a Lampedusa.
Esta emergencia humanitaria ha activado de inmediato al gobierno, mientras Matteo Salvini, líder de la Liga, partido que forma parte del gobierno de unidad nacional, se lanzó al ataque pidiendo entrevistarse urgentemente con el primer ministro, Mario Draghi. «Es necesario –ha declarado Salvini- un encuentro con el presidente Draghi; con millones de italianos en dificultades no podemos pensar en miles de inmigrantes ilegales». A raíz de la disputa que mantienen por el electorado de la derecha la Liga y Fratelli d’Italia (Fdi), partido liderado por Giorgia Meloni, el único que no forma parte del gobierno de unidad nacional, el senador de Fdi, Luca Ciriani ha elevado también el tono y habla de «invasión masiva», invocando el «bloqueo naval».
Ataque de Salvini y acción del gobierno
Mientras Salvini pide al gobierno una intervención urgente para que se active un mando de control de la inmigración, Mario Draghi ha mostrado que tiene en curso un plan de acción, que se basa en dos pilares: acuerdos bilaterales con Libia y Túnez y lograr la ayuda de la Comisión Europea para reactivar el acuerdo de Malta, al que llegaron en la Valletta, en septiembre 2019, Francia, Italia, Alemania, Finlandia y Malta, para la reubicación voluntaria en países europeos de los solicitantes de asilo en Europa.
Se ve muy complicado contener la salida de personas que desde Libia y Túnez se embarcan en la aventura de cruzar el Mediterráneo central. La situación libia sigue siendo muy conflictiva e incierta, porque el nuevo gobierno lucha con gran dificultad para hacerse con el control de las milicias que se enriquecen con el tráfico de personas. Mientras, en Túnez se agrava la crisis económica y muchos ciudadanos buscan desesperadamente una salida hacia Italia. En este caso se trata de inmigrantes económicos que el ministerio del interior puede repatriar. En definitiva, se teme que la ola de inmigrantes continúe, favorecida por el buen tiempo de la primavera.

