La tormentas de arena y polvo son calificados de «peligro meteorológico común» por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en las regiones áridas y semiáridas como la de África septentrional, la península arábiga, Asia central y China. En general, están causadas por tormentas —o fuertes gradientes de presión asociados a ciclones— que incrementan la velocidad del viento en una amplia zona. Estos fuertes vientos arrastran grandes cantidades de arena y polvo de suelos desnudos y secos a la atmósfera y los transportan a miles de kilómetros de distancia.
Los modelos del Barcelona Dust Forecast Center, un centro operativo de la OMM de predicción de polvo en la región africana, mostraban una lengua de polvo en superficie que se extendía estos días por el norte de África, en concentraciones que llegaban a superar los 2.000 microgramos/metro cúbico (μg/m3) en algunos puntos. «En el norte de África suelen tener valores muy altos. En Europa no excedemos los 50 μg/m3», », explica Ernest Werner, miembro de la Aemet que trabaja en el centro de predicción.
El martes, en la zona del canal de Suez, los valores de polvo en superficie llegaron a superar los 500 microgramos/metro cúbico. Aunque la visibilidad depende del tamaño de las partículas en suspensión, en general «si pasas de las 500 micras, las reducciones de visibilidad son bastante fuertes», explica Werner. De hecho, en el aeropuerto de El Cairo la visibilidad a lo largo del martes osciló entre los mil y los tres mil metros.
Imagen del día 25, aún con el cielo teñido de arena
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EP
A la falta de visibilidad se unió el ‘efecto vela’ de la mercancía que llevaba el barco en cubierta, en estructuras verticales. Las fuertes rachas de viento, que llegaron a registrar los 50 kilómetros por hora, pudieron encontrarse con la resistencia de los contenedores que había en cubierta. «Cuando hay viento transversal, pone mucha energía depositada en la superficie y hace que haya dificultad en el gobierno del buque para controlar su rumbo y mantenerlo en la medianía del canal», ha explicado el experto en seguridad marítima y catedrático de Maniobra Naval, Ricard Marí, a RNE. Normalmente, cuando se prevén temporales se evita el paso en los canales o se utilizan estabilizadores.
Durante el próximo fin de semana, los meteorólogos locales han advertido de que el tiempo puede volver a empeorar. Las rachas de viento pueden llegar a los 80 kilómetros por hora.

