A Silvio Berlusconi siempre le gustó cultivar la imagen de hombre enviado por la providencia para salvar a su país. Cuando anunció en televisión la decisión de presentarse a las elecciones italianas de 1994 como líder de Forza Italia , lo hizo ofreciéndose a los italianos como la única alternativa para evitar que los herederos del todopoderoso Partido Comunista Italiano llegasen al poder. Sin embargo, Berlusconi no siempre diferenció entre el interés público y el interés privado, sus empresas y sus partidos, la política y la biografía, protagonizando una trayectoria marcada por el conflicto de intereses. Berlusconi fue uno de los precursores de la personalización de la política. Forza Italia era él y él representaba la historia de un empresario… Ver Más

