Biden ha rechazado que exista un ‘efecto llamada’ por su promesa de una amnistía. «¿Acaso alguien defendió que bajo Trump hubo un incremento de llegadas del 31% porque era un tipo bueno y por eso venían? ¡No vienen aquí por eso!», dijo el presidente. Marzo va camino de ser el mes con más llegadas de menores sin papeles sin acompañar, unos 17.000. De momento ya hay 15.000 niños y adolescentes bajo custodia del gobierno federal.
En la conferencia de prensa, la primera y única en 63 días, Biden ha explicado que los agentes de frontera solo permiten la entrada y permanencia en EE.UU. de menores de edad. Al resto se les impide la entrada o se les devuelve en caliente. También ha prometido la inversión de 700 millones de dólares, unos 600 millones de euros, en programas de ayuda a las naciones Centroamericanas que envían a esos niños a cruzar México y tratar de entrar en EE.UU.
Biden fue preguntado por el secretismo con el que su Administración ha gestionado la crisis en la frontera, ocultando el hacinamiento de niños en celdas de plástico en campamentos de detención. «Habrá transparencia, lo prometo», dijo el presidente, «cuando el plan que estamos preparando esté en marcha».
Biden confirmó que quiere visitar la frontera, acompañado de la prensa, a la que no se ha permitido entrar en esos campamentos. Pero antes la vicepresidenta, Kamala Harris, debe trabajar en un plan de intervención para atajar la crisis. Desde esta semana, Harris tiene el encargo de supervisar la política fronteriza.
El presidente comenzó su comparecencia, en la Sala Este de la Casa Blanca, anunciando un nuevo objetivo de vacunaciones en la pandemia, tras cumplir el anterior. Tras haber inoculado a 100 millones de personas, el nuevo objetivo es doblarlo hasta 200 millones en el plazo inicial, que era de 100 días. «Sé que es ambicioso. Es el doble de nuestro objetivo original. Pero ningún otro país del mundo se aproxima, ni siquiera cerca, de lo que estamos haciendo. Creo que podemos lograrlo», dijo Biden.

