Detenido Călin Georgescu: el excandidato prorruso de Rumanía cae por fraude

La detención de Călin Georgescu en Rumanía devuelve al antiguo candidato presidencial al centro de la actualidad política y judicial del país. La Dirección para la Investigación del Crimen Organizado y el Terrorismo (DIICOT) ha abierto un nuevo procedimiento en el que investiga a Georgescu y a otras personas por la presunta creación de un grupo de delincuencia organizada y un fraude con consecuencias especialmente graves.

La operación comenzó este lunes, 21 de septiembre, con cinco registros en Bucarest y localidades próximas. Georgescu fue interceptado por la Policía mientras se desplazaba en automóvil y trasladado posteriormente a su vivienda de Mogoșoaia para que estuviera presente durante el registro. Después de varias horas de inspección, fue llevado a la sede central de DIICOT para ser interrogado. Fuentes judiciales citadas por AGERPRES indicaron posteriormente que quedó detenido durante 24 horas.

El expediente investiga un supuesto mecanismo mediante el cual tres personas habrían convencido a un empresario rumano de que podían conseguirle financiación de varios millones de euros procedente de entidades financieras extranjeras. Según los fiscales, la víctima entregó más de 1,1 millones de euros en concepto de garantías por unos créditos que finalmente no habría recibido. (Reuters)

La investigación está todavía abierta y las acusaciones deberán ser acreditadas judicialmente. El comunicado de DIICOT describe a tres personas —dos ciudadanos rumanos y un ciudadano italiano— que supuestamente habrían constituido en septiembre de 2021 una estructura organizada para obtener beneficios patrimoniales ilícitos en Rumanía y Reino Unido.

Según la Fiscalía, el grupo se habría presentado ante potenciales víctimas como empresarios prósperos y administradores de sociedades extranjeras con capacidad para proporcionar importantes líneas de crédito. Para acceder a esos préstamos, los empresarios interesados debían entregar previamente determinadas cantidades como garantía.

Uno de los casos investigados es particularmente relevante por las cantidades implicadas. La víctima habría sido convencida inicialmente de que podía conseguir un crédito de 6 millones de euros y posteriormente una ampliación hasta 15 millones. Para ello habría entregado más de un millón de euros y posteriormente otros 100.000 euros. La financiación nunca habría llegado a materializarse.

La Fiscalía sostiene que Georgescu, de 64 años, habría desempeñado el papel de dirigente de la estructura. Sin embargo, esta es una hipótesis de la investigación, no una conclusión judicial definitiva. Ese matiz resulta especialmente importante porque la enorme notoriedad política del investigado puede hacer que una acusación penal sea interpretada como una sentencia antes de que termine el procedimiento.

¿Cómo fue detenido Georgescu?

La secuencia de este lunes tiene un componente poco habitual para una figura que, hasta hace menos de dos años, fue uno de los principales protagonistas de la política rumana. Georgescu se dirigía hacia una instalación deportiva cuando fue interceptado por agentes, quienes lo trasladaron desde allí a su residencia de Mogoșoaia, cerca de Bucarest, donde los investigadores realizaron un registro durante varias horas. En total, la DIICOT ejecutó cinco órdenes de registro que abarcaron Bucarest, Mogoșoaia, Ciolpani y Buftea.

Los investigadores también se incautaron de dispositivos y documentación que ahora deberán ser analizados. Entre los elementos mencionados por fuentes judiciales figuran dos inhibidores de señales encontrados en el vehículo utilizado por Georgescu. Su presencia no demuestra por sí misma una relación con el supuesto fraude y la Fiscalía tendrá que determinar su origen, utilización y relevancia dentro del expediente.

También apareció durante los registros un supuesto documento de identidad diplomático atribuido a la Orden de Malta que identificaba a Georgescu como “senador”. Las autoridades sospechan que podría ser falso y han anunciado que será sometido a análisis.  Después del registro, Georgescu fue trasladado a DIICOT. Varias decenas de simpatizantes se concentraron ante la sede de la Fiscalía y corearon consignas de apoyo, mientras fuerzas de seguridad reforzaban la zona.

Uno de los aspectos potencialmente más sensibles del caso es la posible conexión entre el dinero investigado y el entorno político de Georgescu. AGERPRES recoge que el empresario que presentó la denuncia habría entregado aproximadamente 1,1 millones de euros como garantía para obtener financiación. Según fuentes citadas por la agencia, ese dinero habría terminado vinculado a personas relacionadas con la financiación de la campaña presidencial de Georgescu. Esa conexión forma parte de las informaciones que rodean el expediente y deberá ser acreditada por los investigadores.

Por ahora, lo que la Fiscalía ha comunicado oficialmente es la existencia de una investigación por formación de grupo criminal y fraude agravado continuado. La eventual utilización de fondos procedentes de esa operación para actividades políticas constituye una cuestión adicional que deberá establecerse mediante pruebas.

La repercusión del caso no puede entenderse sin recordar quién es Georgescu y cómo llegó a convertirse en una figura central de la política rumana. En noviembre de 2024 sorprendió al quedar primero en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Su campaña había adquirido una enorme visibilidad en TikTok y otras plataformas digitales, mientras defendía posiciones nacionalistas, euroescépticas y críticas con la ayuda occidental a Ucrania.

La inesperada victoria del candidato independiente de extrema derecha en la primera vuelta del 24 de noviembre de 2024, sacudió los cimientos políticos de Rumanía. Georgescu, quien obtuvo un sorpresivo 23 % de los votos impulsado por una campaña masiva en redes sociales, declaró abiertamente que cortaría todo el apoyo militar y político de Bucarest a Ucrania y revaluaría la permanencia del país en la OTAN. El resultado desencadenó la mayor crisis institucional en la historia postcomunista rumana.

El 6 de diciembre de 2024, apenas 48 horas antes de la segunda vuelta donde se mediría con la europeísta Elena Lasconi, el Tribunal Constitucional de Rumanía tomó la decisión sin precedentes de anular y ordenar la repetición total del proceso electoral. El fallo se sustentó en documentos desclasificados del Consejo Supremo de Defensa Nacional (CSAT), que revelaron una campaña híbrida de desinformación a través de TikTok y ciberataques coordinados por un actor estatal, atribuidos por las agencias de inteligencia a la injerencia de Rusia. El Kremlin, por su parte, desestimó las acusaciones calificándolas de infundadas.

La Unión Europea abrió además un procedimiento contra TikTok para investigar si la plataforma había permitido riesgos de interferencia electoral relacionados con las elecciones rumanas, incluida la publicidad política y el funcionamiento de los sistemas de recomendación.  Las elecciones fueron repetidas en 2025 y el europeista Nicușor Dan terminó siendo elegido presidente. Georgescu no pudo volver a presentarse. 

Tres frentes judiciales distintos

El reciente caso de fraude masivo no es el primer problema legal que asfixia a Călin Georgescu. El político prorruso y antiguo candidato presidencial arrastra un complejo historial en los tribunales rumanos. El procedimiento más grave que enfrenta es una causa por complicidad para socavar el orden constitucional y desinformación pública, abierta tras la anulación judicial de las elecciones de finales de 2024, en la que se le vincula con un intento de golpe de Estado coordinado con mercenarios para tomar Bucarest.

En paralelo, Georgescu ya ha sido enviado a juicio por apología del fascismo y propaganda legionaria, debido a sus reiterados discursos públicos enalteciendo a figuras del Holocausto rumano como Ion Antonescu y Corneliu Zelea Codreanu. Aunque el investigado insiste en que sufre una persecución judicial con motivación política, las causas penales en su contra continúan avanzando en los tribunales ordinarios.

Es importante, sin embargo, no mezclar automáticamente los expedientes. Una investigación por fraude económico debe demostrar hechos y responsabilidades diferentes de los que se investigan en una causa sobre seguridad nacional o propaganda extremista. La acumulación de procedimientos explica la enorme dimensión política del episodio, pero jurídicamente cada expediente debe analizarse por separado.

El nuevo expediente por fraude adquiere una inevitable dimensión política en una Rumanía profundamente polarizada. El núcleo duro de seguidores del exaspirante ultraderechista interpreta esta nueva detención como la continuación de una «guerra jurídica» del sistema, sumándose a sus anteriores causas. La movilización de este lunes ante la sede del DIICOT en Bucarest —donde decenas de simpatizantes portaron banderas e iconos religiosos bajo el lema «libertad para Călin»— confirma que el líder prorruso mantiene intacta su capacidad para capitalizar el descontento social.

Esta tensión de la calle se trasladó simultáneamente al Parlamento, donde los senadores de la formación ultranacionalista Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) escenificaron una protesta en pleno hemiciclo con pancartas que rezaban «Opriți poliția politică» (Detengan la policía política), elevando el caso a conflicto de Estado. @mundiario