La relación de Chema Andrés con la Premier League se escribe únicamente en términos de victoria y dominio incontestable. Desde que abandonara la cantera del Real Madrid para probar fortuna en el exigente fútbol británico, el mediocentro español no ha dejado de ganar en cada una de sus apariciones ligueras con la camiseta del Brighton. Con el timón firme en la medular, el canterano blanco encadenó ante el Crystal Palace su cuarto triunfo consecutivo en el campeonato y el quinto en el cómputo global con el conjunto costero, erigiéndose en el ancla insustituible que sostiene el fútbol de fantasía de los ‘seagulls’.
El derbi del M23 no tuvo color ni suspense táctico, transformándose en una fiesta arrolladora para la afición congregada en las gradas del Amex Stadium. De nada le sirvió a la hinchada visitante exhibir réplicas hinchables de los tres títulos conquistados en su pasado reciente —la FA Cup, la Community Shield y la Conference League— para intentar intimidar al anfitrión. Sobre el césped, el bloque de Fabian Hürzeler devoró a las ‘águilas’ de principio a fin, endosando una ‘manita’ inapelable (5-0) que deja al entrenador rival, Pierre Sage, en la cuerda floja mientras los locales celebraban con sorna el clásico cántico británico augurando su despido matinal.
El festival ofensivo del Brighton fue tan precoz como devastador para el planteamiento foráneo, sentenciando el pleito en apenas diez minutos de vendaval. Tras descansar en la previa intersemanal de competición europea, el regreso de Chema Andrés aportó al equipo una solidez descomunal para presionar arriba y recuperar en tres cuartos de campo. La veterana brújula de Pascal Gross propició el primer tanto en el arranque al forzar un despeje erróneo de Jaydee Canvot, quien introdujo el balón en su propia portería para abrir la lata.
Apenas se asentaba el Crystal Palace sobre la hierba cuando llegó la gran obra de arte de la tarde en las botas de Diego Gómez. El centrocampista paraguayo observó adelantado al guardameta Walter Benítez y armó un zapatazo teledirigido desde el propio círculo central, ejecutando una parábola perfecta que superó al arquero visitante y desató la euforia en el banquillo local con un 2-0 antológico que oposita desde ya a mejor tanto de la temporada en Inglaterra.
El desconcierto visitante se tornó en sonrojo en la jugada siguiente cuando Yasin Ayari firmó el tercero de la cuenta local. La acción nació de una genialidad de Charalampos Kostoulas, quien regaló un taconazo magistral en la frontal del área para que el dorsal 26 superara con sutileza a un desbordado Benítez. Solo las intervenciones desesperadas del meta argentino impidieron que la sangría fuera aún mayor antes de alcanzar el descanso, con un Brighton desatado que dominaba todos los registros del juego frente a un adversario petrificado.
La confirmación de Kostoulas y el asalto definitivo al podio
La reanudación no concedió ninguna tregua al castigado bloque londinense, confirmando la irrupción estelar de un talento que ya asombra a la liga inglesa: el ariete heleno Charalampos Kostoulas. ‘Babis’, como se le conoce en la caseta a sus escasos 19 años, coronó su soberbia actuación sumando a su asistencia previa el cuarto gol del encuentro con una maniobra de delantero puro nada más regresar de vestuarios, confirmando las excelentes sensaciones que ya había exhibido semanas atrás frente al Arsenal.
El Crystal Palace intentó al menos maquillar el resultado mediante un cabezazo de Jean-Philippe Mateta que repelió el larguero y una ocasión manifiesta errada por Eddie Nketiah en el área pequeña, pero aquellas intentonas no pasaron de ser un espejismo en medio del monólogo local. La respuesta de los pupilos de Hürzeler fue implacable: en un saque de esquina botado en el tramo final, Walter Benítez desvió un testarazo de Luka Vuskovic y Jack Hinshelwood remachó el cuero a la red para sellar el humillante 5-0 definitivo.
El quinto tanto desató el vaciado apresurado de la grada visitante, con los seguidores del sur de Londres desfilando resignados hacia las salidas ante el manotazo de realidad impuesto por su eterno rival comarcal. Mientras tanto, los futbolistas del Brighton festejaron con rabia el pitido final junto a una hinchada entregada a la causa, consciente de que el proyecto no solo domina su entorno geográfico, sino que está preparado para derribar puertas en la élite británica.
La victoria, combinada con el resultado del Arsenal en el feudo del Nottingham Forest, aúpa a la escuadra del Amex Stadium hasta la tercera posición de la Premier League. Con 16 puntos cosechados en las siete primeras jornadas, el equipo se asienta con autoridad en la zona de acceso a la Champions League, respaldado por una cantera inagotable y aciertos mayúsculos en el mercado de fichajes como el propio Chema Andrés, Kostoulas o el zaguero Vuskovic.
El Brighton despide la jornada como una de las sensaciones absolutas del panorama continental, practicando un fútbol valiente, directo y repleto de pegada que intimida a cualquier adversario. Con el joven técnico Fabian Hürzeler marcando el rumbo y un Chema Andrés que cuenta cada partido por triunfo desde que aterrizó en las islas, los Seagulls han dejado de conformarse con ser un equipo revelación: hoy son un ciclón que vuela alto hacia la gloria. @mundiario
