El Celta busca en Driouech la profundidad que le faltó en Mestalla

El empate sin goles en Mestalla dejó una lectura bastante clara en el Celta. El equipo de Claudio Giráldez compitió, creció con el paso de los minutos y consiguió dominar diferentes fases del encuentro, pero tuvo dificultades para convertir ese control en peligro dentro del área. Apenas unas horas después, el mercado parece acercarle precisamente el perfil que más necesitó ante el Valencia: Couhaib Driouech.

Los números reflejan esa falta de profundidad. El Celta terminó el encuentro con siete remates, tres de ellos entre los tres palos, pero solo el 29% de sus acciones ofensivas consiguieron alcanzar el área valencianista. Los vigueses llegaron con relativa facilidad hasta la frontal, especialmente durante la segunda mitad, aunque encontraron muchos más problemas cuando tuvieron que dar el último paso.

El propio Giráldez reconoció después del encuentro que a su equipo le había faltado verticalidad para terminar de romper el partido. El técnico movió el dibujo e introdujo futbolistas como Pablo Durán, Javi Rueda o Williot Swedberg buscando profundidad, pero el Celta no consiguió encontrarles en varias situaciones en las que podía haber atacado los espacios. Pese a ello, el entrenador consideró el encuentro el mejor estreno liguero desde que dirige al primer equipo.

Lo curioso es que Giráldez ya había definido esa carencia antes de pisar Mestalla. Al enumerar los últimos refuerzos que esperaba para completar la plantilla, pidió expresamente un atacante “vertical” y “encarador”. No porque considere insuficiente el número de delanteros, sino porque busca unas características diferentes a las que ya tiene disponibles. Driouech encaja prácticamente palabra por palabra en esa descripción.

El extremo de 24 años destaca precisamente por su velocidad, capacidad para el uno contra uno y facilidad para atacar espacios desde el costado izquierdo. Nacido en Países Bajos e internacional sub-23 con Marruecos, pasó por Heerenveen y Excelsior antes de incorporarse al PSV en 2024. Durante sus dos temporadas en Eindhoven acumuló 61 partidos, 12 goles y diez asistencias, además de adquirir experiencia en la Champions League.

El Celta ultima ahora con el PSV una operación situada por las informaciones publicadas entre seis y siete millones de euros. Su incorporación todavía está pendiente del reconocimiento médico y de la firma, un trámite especialmente relevante después de que su fichaje por el Rangers se frustrase recientemente por discrepancias alrededor de unos problemas físicos. Los médicos del club escocés consideraron que una lesión muscular podía mantenerlo varias semanas de baja, mientras desde Países Bajos se defendía que se trataba de una dolencia menor.

Un perfil diferente para Giráldez

Driouech llegaría en principio para aumentar la competencia en el costado izquierdo, donde Giráldez ya dispone de Hugo Álvarez y Williot Swedberg. Sin embargo, el problema que intenta solucionar el Celta no es cuantitativo. Con su incorporación habría nueve futbolistas para las tres posiciones ofensivas, sin contar la situación pendiente de Carles Pérez. La cuestión está en disponer de suficientes registros para atacar partidos muy diferentes.

Mestalla ofreció un buen ejemplo. El Celta tuvo jugadores capaces de asociarse, recibir entre líneas y controlar el encuentro, pero le costó encontrar a alguien que recibiese abierto y fuese directamente contra su marcador. Driouech debería proporcionar precisamente esa amenaza, obligando al rival a defender metros hacia atrás y generando espacios para los futbolistas que aparecen por dentro. Su velocidad también puede convertirse en una alternativa cuando el equipo tenga metros para correr.

Eso no significa que vaya a convertirse automáticamente en titular ni que su adaptación esté garantizada. Primero debe completarse una operación que todavía no es oficial y después tendrá que trasladar sus cualidades al contexto de La Liga y al exigente modelo de Giráldez. Pero el partido de Mestalla dejó una necesidad evidente y el mercado ha acercado una respuesta igualmente reconocible. El Celta buscaba desborde, profundidad y verticalidad. En Driouech cree haber encontrado las tres cosas. @mundiario