El CTA avala al Deportivo: no hubo penalti de Quagliata en Burgos y el VAR no debió intervenir

El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha dado la razón al Deportivo de La Coruña en una de las jugadas más controvertidas de la jornada 37 de Segunda División. El penalti señalado a favor del Burgos en El Plantío, tras una acción protagonizada por el lateral italiano Quagliata, no debió haberse pitado. La decisión inicial del árbitro sobre el terreno de juego era correcta y la intervención del VAR fue, según el propio organismo arbitral, improcedente.

La jugada, que tuvo lugar en el minuto 39 del encuentro entre Burgos y Deportivo, condicionó de manera decisiva el desarrollo del partido, que terminó con empate a uno. En ese momento, el conjunto coruñés se encontraba por delante en el marcador (0-1) cuando Quagliata despejó de cabeza un centro lateral. Durante la acción, su brazo contactó con el jugador burgalés Sergio González, que, según la revisión posterior, ni siquiera llegó a saltar para disputar el balón.

El árbitro principal, Fuentes Molina, dejó continuar el juego al entender que no existía infracción. Sin embargo, tras la advertencia del colegiado de VAR, Milla Alvéndiz, acudió a revisar la jugada en el monitor y terminó señalando penalti. Aquella decisión permitió al Burgos empatar el encuentro y dejó al Deportivo sin una victoria que parecía encarrilada.

El CTA concluye que el contacto lo provoca el atacante y que el VAR actuó indebidamente. El Deportivo no podrá recurrir la amarilla a Quagliata al haberse cerrado ya el plazo de alegaciones

La polémica acción ha sido analizada ahora por el CTA en su espacio audiovisual Tiempo de Revisión, donde el organismo explica semanalmente algunas de las decisiones arbitrales más discutidas en Primera y Segunda División. En el caso del partido disputado en El Plantío, la valoración ha sido concluyente: el defensor realiza un salto natural, con el brazo en una posición acorde al movimiento, y el atacante no dispone de opciones reales de disputar el balón.

A partir del minuto 3:50 del vídeo se explica la jugada del penalti mal señalado. / X

El análisis arbitral sostiene además que es el propio jugador del Burgos quien provoca el contacto al invadir el espacio del defensor. Bajo esa interpretación, el CTA considera que no puede sancionarse penalti en una situación de este tipo. La conclusión es clara: la decisión tomada inicialmente por el árbitro en el campo era correcta y el VAR no debería haber intervenido para modificarla.

La resolución llega apenas un día después de que el Deportivo expresara públicamente su malestar por lo ocurrido en Burgos. A través de su boletín informativo, el club reclamó “respeto institucional” y manifestó su preocupación por lo que calificó como una reiteración de decisiones arbitrales de gran impacto y por la aplicación de criterios que considera poco homogéneos.

Aunque el pronunciamiento del CTA supone un respaldo simbólico a la postura del club gallego, sus efectos prácticos son limitados. El resultado del partido es inamovible y los dos puntos que se escaparon en El Plantío no podrán recuperarse, pese a que ahora se reconozca que la acción que permitió el empate fue errónea desde el punto de vista arbitral.

Tampoco podrá modificarse la sanción disciplinaria derivada de aquella jugada. Quagliata vio tarjeta amarilla posteriormente en el encuentro, y el Deportivo no podrá recurrirla debido a que el pronunciamiento del CTA se ha producido una vez expirado el plazo reglamentario para presentar alegaciones. El lateral italiano, junto a otros seis jugadores del equipo blanquiazul, queda así a una sola amonestación de cumplir ciclo de sanción.

El reconocimiento de un error no altera el resultado ni modifica sanciones, lo que deja a los clubes con la sensación de reparación incompleta

La situación vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en el fútbol español: el alcance real de las revisiones arbitrales posteriores y su impacto en la competición. El reconocimiento de un error no altera el resultado ni modifica sanciones, lo que deja a los clubes con la sensación de reparación incompleta y a la vez mantiene intacta la estructura normativa del arbitraje.

Para el Deportivo, el episodio de Burgos se suma a una serie de decisiones que el club considera perjudiciales en un tramo decisivo de la temporada. En un campeonato donde cada punto resulta determinante, una acción puntual puede tener consecuencias significativas en la clasificación final. El aval del CTA no cambia la tabla, pero sí aporta un argumento que refuerza la posición del club en el debate sobre el uso del VAR y la consistencia de los criterios arbitrales. @mundiario