Rusia, a cuyo presidente
Vladímir Putin le consideran un «asesino» en Washington, y China, cuya primera reunión bilateral en Alaska con la Administración de Joe Biden la semana pasada acabó con discrepancias insalvables, llevan años tratando de aunar esfuerzos para esquivar la presión de Occidente.
Vladímir Putin le consideran un «asesino» en Washington, y China, cuya primera reunión bilateral en Alaska con la Administración de Joe Biden la semana pasada acabó con discrepancias insalvables, llevan años tratando de aunar esfuerzos para esquivar la presión de Occidente.
En este contexto, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, inició ayer una nueva visita a China llamando una vez más a reducir paulatinamente; hasta eliminar completamente, la dependencia de la moneda americana, el dólar, y de los procedimientos de pago occidentales, tales como el sistema de transferencias interbancarias SWIFT.
Se trata, según declaró Lavrov en su entrevista a varios medios de comunicación chinos, de hacer frente «a la agenda ideológica» de Estados Unidos, en primer lugar,… Ver Más

