La candidatura de Albania para ingresar en la Unión Europea se encuentra en riesgo. El detonante no ha sido una crisis económica, ni una disputa institucional con Bruselas, sino un proyecto turístico de lujo vinculado a Ivanka Trump y Jared Kushner que ha desencadenado una intensa controversia política, ambiental y social.
El centro de la disputa se encuentra en dos enclaves estratégicos de la costa albanesa. Por un lado, la isla de Sazan, una antigua base militar comunista abandonada situada en el mar Adriático. Por otro, los humedales protegidos de Vjosa-Narta, uno de los ecosistemas más valiosos de los Balcanes. Ambos espacios forman parte de una iniciativa de inversión multimillonaria promovida por Affinity Partners, la firma de Jared Kushner, yerno del presidente de EE UU, que pretende desarrollar complejos turísticos de alto nivel orientados al mercado internacional.
El Gobierno del primer ministro Edi Rama presentó inicialmente el proyecto como una oportunidad histórica para transformar el litoral albanés, atraer capital extranjero y consolidar al país como un destino turístico de primer nivel. Desde esta perspectiva, las inversiones de aproximadamente 1.400 millones de euros en Sazan y más de 4.000 millones en la zona de Vjosa-Narta representaban una apuesta por el crecimiento económico y la modernización de infraestructuras.
Sin embargo, la iniciativa pronto comenzó a generar resistencia. Las organizaciones ecologistas nacionales e internacionales alertaron de que parte de las obras previstas afectarían a áreas protegidas de enorme valor ambiental. La preocupación no se limitaba únicamente a la construcción de hoteles o complejos residenciales. Los críticos advertían de que las nuevas carreteras, instalaciones turísticas, tráfico marítimo y urbanización podrían alterar de forma permanente ecosistemas extremadamente sensibles.
Las obras destruirían áreas de anidación fundamentales para las tortugas marinas Loggerhead (Caretta caretta). Además, el tráfico marítimo del resort ahuyentaría a la foca monje del Mediterráneo, una especie críticamente amenazada. Además, los planos contemplan cercar más de 250 hectáreas de humedales costeros y playas públicas de uso comunitario.
Por si fuera poco, la laguna de Vjosa-Narta alberga de forma estacional a más del 1 % de la población mundial total de flamencos. Para estas aves migratorias, el humedal albanés es una parada de descanso vital en la costa adriática.
Los científicos ornitólogos alertan de que la laguna es el único lugar de toda Albania donde los flamencos anidan y se reproducen con éxito. Por lo tanto, las organizaciones internacionales de aves como BirdLife International concluyeron que el ruido de la maquinaria pesada, la destrucción del suelo lagunar y la contaminación lumínica del complejo turístico provocarían la extinción y desaparición total de los flamencos en el país.
La Comisión Europea decidió intervenir públicamente cuando comprobó que el proyecto afectaba a espacios incluidos dentro de las obligaciones ambientales que Albania deberá cumplir para completar su adhesión al bloque comunitario. Bruselas recordó que el país debe adaptar plenamente su legislación a las directivas europeas de protección de aves y hábitats naturales, requisitos fundamentales para cerrar el denominado capítulo 27 de las negociaciones de adhesión.
Las advertencias europeas fueron especialmente contundentes. El portavoz comunitario Guillaume Mercier subrayó que Albania debía “actuar sin demora” y evitar cualquier medida que pudiera comprometer el cumplimiento de los criterios exigidos para ingresar en la Unión Europea. Paralelamente, la Comisión expresó sus preocupaciones al Ministerio de Medio Ambiente albanés y reclamó una evaluación de impacto ambiental completa y transparente.
La presión internacional coincidió con una creciente movilización ciudadana. Durante alrededor de diez días consecutivos, miles de personas se manifestaron en Tirana y en distintas zonas costeras para exigir la paralización del proyecto.
Las protestas adquirieron una dimensión simbólica inesperada cuando el flamenco rosa se convirtió en el emblema de la oposición al desarrollo urbanístico. Pancartas, figuras hinchables y representaciones del ave aparecieron en las concentraciones bajo consignas que denunciaban la posible destrucción del patrimonio natural del país.
Thousands took to the streets of Albania’s capital, Tirana, in the largest demonstration yet against the development of a luxury resort planned by President Trump’s son-in-law, Jared Kushner https://t.co/SwmYq1uwsD pic.twitter.com/EO0NbBVNEJ
— Reuters (@Reuters) June 11, 2026
Los humedales de Vjosa-Narta constituyen uno de los principales refugios de aves migratorias del Adriático y albergan cientos de especies protegidas. Los flamencos utilizan esta zona como área de alimentación, descanso y reproducción durante sus desplazamientos migratorios.
Ante el aumento de la presión social y las advertencias de Bruselas, el Gobierno albanés terminó aceptando una suspensión temporal del proyecto mientras se realizan nuevas evaluaciones ambientales. El Ministerio de Medio Ambiente comunicó a las instituciones europeas que las obras habían sido detenidas y que se revisaría la documentación técnica correspondiente.
La decisión refleja la compleja posición en la que se encuentra Edi Rama. Por un lado, necesita atraer inversiones extranjeras y mantener el crecimiento económico que presume. Por otro, no puede permitirse poner en riesgo el objetivo estratégico que ha definido buena parte de la política exterior albanesa durante las últimas dos décadas: la integración plena en la Unión Europea.
El caso también ilustra cómo el proceso de adhesión ha evolucionado más allá de los tradicionales criterios económicos. Hoy Bruselas exige garantías cada vez más estrictas en materia de transparencia, protección ambiental y Estado de derecho.
La Fiscalía Especial Anticorrupción de Albania indaga un problema estructural histórico de Albania aplicado a este caso: la privatización y venta irregular de tierras costeras públicas y protegidas. La Fiscalía abrió expedientes criminales contra la firma local intermediaria Albania Land Development —propiedad de empresarios cataríes asociados a Affinity Partners— bajo la hipótesis de que adquirieron parcelas costeras estratégicas en Zvërnec utilizando títulos de propiedad fraudulentos o alterados. @mundiario
