El plan del Barça para el banquillo: Cesc Fàbregas en 2028

La planificación de futuro en las oficinas del Barcelona ha tomado un rumbo definitivo respecto a la sucesión en su banquillo. La entidad blaugrana ha alcanzado un consenso absoluto para determinar quién será el encargado de tomar las riendas del primer equipo cuando concluya la etapa de Hansi Flick. El candidato que concita la unanimidad de todos los estamentos deportivos es el actual preparador del Como 1907, Cesc Fàbregas.

La hoja de ruta trazada por la Comisión Deportiva, con Deco a la cabeza, apunta al año 2028 como el momento idóneo para ejecutar el relevo. Esa es la fecha en la que, en principio, expira el compromiso contractual del técnico alemán, aunque este dispone de una cláusula para prolongar su estancia doce meses más si cumple los objetivos. Desde la dirección culé ya se han establecido los primeros contactos con el exjugador de la casa.

La propuesta formal que se le ha trasladado a Fàbregas consiste en que contemple una cláusula de rescisión o vía de salida en cualquier compromiso contractual que firme de cara al futuro. De este modo, el Barcelona se asegura de que el técnico tenga total libertad para regresar al Camp Nou cuando se active el plan de sucesión. El interés es tan firme que la cúpula directiva decidió pasar directamente a la acción hace unos meses.

El encargado de viajar hasta territorio italiano para encarrilar la negociación y dejar «bloqueado» al entrenador fue Alejandro Echevarría. La mano derecha del presidente Joan Laporta y del director deportivo Deco se desplazó personalmente a Como para amarrar el compromiso de cara a 2028. La meteórica carrera del técnico catalán en la escuadra italiana ha despertado la admiración del fútbol europeo.

Fàbregas ha completado una campaña histórica al mando de un club prácticamente recién ascendido a la élite. Su gestión no solo ha consolidado el proyecto deportivo, sino que ha obrado el milagro de clasificar al modesto equipo para la próxima edición de la Champions League. Este sobresaliente rendimiento ha terminado de convencer a los analistas de la ciudad condal sobre su madurez táctica.

El regreso de Luis Enrique queda descartado por motivos de intendencia del vestuario

El diseño del futuro técnico azulgrana ha dejado por el camino a otros nombres ilustres que venían sonando en las tertulias deportivas. El preparador asturiano Luis Enrique ha quedado completamente descartado de todas las quinielas institucionales. A pesar de firmar una temporada brillante con el Paris Saint-Germain, revalidando el título de la Champions, su vuelta es inviable.

El primer gran escollo para el retorno del técnico de Gijón responde a parámetros puramente económicos, dado que sus emolumentos en París están fuera del alcance culé. Sin embargo, el verdadero factor que veta su contratación es su metodología hermética a la hora de gestionar el día a día de las plantillas. El asturiano acostumbra a bunkerizar los vestuarios y a prohibir cualquier tipo de injerencia externa.

Esta condición colisionaría directamente con la estructura de trabajo actual que mantiene el FC Barcelona en su rutina diaria. La presencia de Alejandro Echevarría en el entorno del primer equipo se vería totalmente comprometida ante las exigencias del actual preparador del PSG. Luis Enrique solo consiente la convivencia con los miembros directos de su núcleo duro de colaboradores.

En las altas esferas del club se considera que la figura del ex cuñado de Laporta es una pieza vital e insustituible para el equilibrio interno. Su labor de mediación y gestión humana con los futbolistas es muy valorada en la zona noble, por lo que nadie se plantea su salida del ecosistema del vestuario. Ante este escenario, la opción de Lucho se ha cerrado de manera definitiva.

La mirada del barcelonismo se fija a partir de ahora en la evolución de Cesc Fàbregas al otro lado de los Alpes. Mientras Hansi Flick trata de exprimir sus años de contrato en la liga española, el club ya sabe a qué puerta llamará cuando toque abrir una nueva era. El relevo en el banquillo blaugrana está planificado al detalle con cinco años de antelación para asegurar una transición pacífica. @mundiario