El Paris Saint Germain vuelve a celebrar un nuevo título tras imponerse en la Supercopa de Europa disputada en el Red Bull Arena de Salzburgo. El conjunto dirigido por Luis Enrique conquistó el trofeo continental al superar a un combativo Aston Villa que le planteó una durísima batalla.
El choque arrancó de cara para los parisinos gracias a un tanto de Khvicha Kvaratskhelia en el minuto 20 del primer tiempo. Sin embargo, el cuadro de Unai Emery reaccionó a tiempo y logró devolver la igualdad al marcador justo antes del descanso con un gol de Brian Madjo en el 45.
En la segunda mitad, la balanza acabó decantándose a favor del PSG gracias a una genialidad individual. El joven Désiré Doué aprovechó una sensacional asistencia de Ousmane Dembélé y una desatención en la defensa inglesa para firmar el definitivo 2-1.
Pese a la insistencia final de los villanos por forzar la prórroga, la solidez del cuadro galo impidió cualquier intento de remontada. La eficacia ofensiva terminó marcando la diferencia en un choque de máxima exigencia táctica entre dos técnicos españoles.
Con este triunfo, el PSG rompe su dinámica en las finales continentales y se consagra como el campeón supremo de Europa, sumando un nuevo trofeo a sus vitrinas para arrancar la temporada con las mejores sensaciones posibles.
¿Se viene una temporada repleta de éxitos?
A pesar de no haber concretado el fichaje de Yan Diomande, el Paris Saint-Germain luce espectacularmente blindado en todas sus líneas. Incluso ante una hipotética salida de Bradley Barcola rumbo a la Premier League, la plantilla parisina mantiene una profundidad envidiable que le permite afrontar cualquier contratiempo sin perder competitividad.
El vigente bicampeón de Europa se presenta como un bloque sólido y prácticamente sin fisuras. Bajo la dirección estratégica de Luis Enrique, el vestuario cuenta con un líder perfectamente capacitado para maximizar el rendimiento de cada una de sus piezas y mantener el hambre de triunfo en la plantilla.
La consigna del club no es otra que prolongar su hegemonía tanto en el campeonato francés como en el plano internacional. La meta prioritaria de la temporada pasa por conquistar nuevamente el trofeo continental y mantener un nivel de excelencia que les permita competir por todos los títulos en disputa.
El gran objetivo en el horizonte es emular la histórica gesta de las tres Champions consecutivas, una proeza que hasta la fecha solo ha firmado el Real Madrid. Alcanzar semejante registro situaría a este proyecto deportivo en los anales de la historia del fútbol moderno.
Aunque la temporada apenas comienza y conviene mantener la cautela, el triunfo en la Supercopa de Europa ante el Aston Villa supone una inyección de moral idónea. Este primer paso demuestra que soñar con igualar la mítica racha del conjunto de Zinedine Zidane no es una utopía, sino una posibilidad real. @mundiario
