Alrededor de medio millón de trabajadores, de los cuales una quinta parte son profesores, participaron este miércoles en la jornada de huelga más importante de la última década en el Reino Unido, que afectó a muchos sectores, entre ellos la educación y el transporte. A las protestas se sumaron miles de funcionarios públicos , conductores de trenes y autobuses e incluso el personal de fronteras, que se unen así a las huelgas que ya hace semanas convocaron las enfermeras y trabajadores de ambulancias, entre otros, y que amenazan con continuar paralizando el país en los próximos meses, a la espera de que sean escuchadas y satisfechas sus demandas, sobre todo la de un aumento salarial que permita hacerle frente a la inflación y el elevado costo de la vida. La jornada fue especialmente disruptiva para las familias, con muchos padres obligados a pedir el día de vacaciones o de teletrabajo para poder quedarse en casa con sus hijos. Noticia Relacionada estandar No Sunak destituye al presidente del Partido Conservador por un escándalo fiscal Ivannia Salazar Una investigación independiente estableció que «hubo una grave violación del código ministerial», dijo el primer ministro británico Pese a los problemas que causó el paro a gran parte de la población, una encuesta realizada por Parentkind, organización que agrupa a profesores y familias que forman parte de las asociaciones en los colegios, la mayoría de los padres y madres apoyan la huelga de los docentes que forman parte del Sindicato Nacional de Educación, en concreto un 54%, mientras que solo el 36% está en contra de ella . A la jornada se sumaron además los estudiantes universitarios, que con pancartas reivindicativas se lanzaron a la calle en apoyo de los trabajadores de sus instituciones educativas. En un encuentro con corresponsales de la prensa extranjera en Londres, el portavoz oficial del primer ministro Rishi Sunak aseguró que «nuestra posición sigue siendo que queremos que los sindicatos continúen hablando con los empleadores» y puntualizó que «aquí en el Reino Unido tenemos» un procedimiento «independiente de revisión de pago que usamos para decidir los aumentos salariales» que «toma en cuenta todos los diferentes factores, incluida la inflación», que en el país ronda el 10%. Para el Gobierno, según el portavoz de Sunak, es necesario «equilibrar la necesidad de darle a la gente un aumento salarial justo y la necesidad de asegurarnos de que estamos siendo justo para los contribuyentes». El Gobierno culpa a la inflación «La inflación es un enemigo compartido por todos, lo que en última instancia significa que el dinero que la gente tiene en el bolsillo vale menos con el tiempo. Por eso, queremos asegurarnos de seguir haciendo todo lo posible para reducir la inflación este año, tal como tenemos previsto», dijo, y añadió que el interés del ejecutivo de Sunak, es «que las personas tengan aumentos salariales justos». «Seguimos alentando el diálogo y pidiéndole a los sindicatos que pongan fin a las huelgas que, como saben, están causando trastornos a la gente no solo en términos de no poder llegar a su trabajo, sino como hoy, cuando muchos estudiantes no pudieron recibir la educación que necesitan», un punto que consideró especialmente significativo ya que «durante la pandemia» los menores ya perdieron muchas clases. El que fuera responsable de fianzas de los laboristas, John McDonnell, consideró que los aumentos salariales del sector público pueden pagarse gravando las ganancias de capital al mismo nivel que los ingresos. «Solo necesitamos un sistema tributario justo. El tema en este momento es que parece que tenemos un Gobierno que está redistribuyendo la riqueza hacia arriba», expresó, mientras que el ‘premier’ acusó a Keir Starmer, líder de la oposición, de ponerse del lado de unos manifestantes y a los que calificó de «extremistas». «Los buenos líderes saben escuchar, algo que parece estar más allá de este Gobierno», declaró por su parte Gary Smith, secretario general del sindicato GMB, quien agregó que «los trabajadores de ambulancias y el personal del NHS (el servicio nacional de salud) le han estado diciendo a los ministros que nuestro servicio de salud está en crisis porque no puede reclutar y retener a las personas que necesita. El punto de partida es hablar de salarios ahora».

