Hace casi dos años, en septiembre de 2022, volaron los gasoductos Nord Stream, en el fondo del Mar Báltico. Suecia y Dinamarca terminaron cerrando inconclusas sus investigaciones, que morían en una pista ucraniana por concretar, y sin abrir causa penal alguna. La Fiscalía Federal alemana, sin embargo, continuó con las pesquisas y asegura haber identificado a uno de los saboteadores, un instructor de buceo ucraniano contra el que el fiscal general Rommel emitió una orden de arresto en junio, la primera relacionada con el caso. Cuando por fin los investigadores parecían a punto de desvelar toda la verdad sobre la destrucción de la mayor infraestructura gasística de Europa, valorada en unos 12.000 millones de euros y financiada a partes más… Ver Más

