Durante la entrevista Castillo, ante las insistentes preguntas del periodista que le interpela, parece no saber lo que significa la palabra monopolio. Y llega a asegurar que empresas que tienen actividad en el país iberoamericano como ‘Saga Falabella’ son un monopolio «porque saca un beneficio empresarial sin importarle el Estado». El entrevistador va más allá e intentar explicarle que eso no es así: «Eso no es un monopolio, un monopolio lo fuerza a que sea el vehículo único a través del que puedo acceder a algo. Si yo no quiero comprar en Saga Falabella, yo puedo irme a otros lugares a comprar, entonces no es un ejemplo de monopolio, profesor», subraya el periodista.<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Aquí tienen al nuevo presidente del Perú, pulula conocimiento.<a href=»https://twitter.com/hashtag/ATERRADOR?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw»>#ATERRADOR</a> lo que viene <a href=»https://t.co/b3kKfMBlzl»>pic.twitter.com/b3kKfMBlzl</a></p>— José Miguel Santamaría Uribe (@SANTAMARIAURIBE) <a href=»https://twitter.com/SANTAMARIAURIBE/status/1401947185554628608?ref_src=twsrc%5Etfw»>June 7, 2021</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
Durante la enrevista, que dura alrededor de 50 minutos, salen a relucir otras lagunas en los conocimientos que debería tener el presidente de un país. Castillo llega a plantear el modelo económico de Singapur como un ejemplo para Perú. Es de nuevo el periodista quien le hace ser consciente de lo ilógico de su afirmación al aclarar que el sistema político del país asiático «viene totalmente tirado a la derecha» y, por tanto, es totalmente opuesto al que propone el izquierdista: «Usted propone un estado estatista, eso no es lo que hizo Singapur. Singapur tiene una de las tasas de impuestos más bajas del mundo», señala el periodista.
Según los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Castillo lidera las votaciones con un 50,2 por ciento, mientras Keiko Fujimori, que ha denunciado fraude, perdería con un 49,7 por ciento al 97,955 por ciento escrutado.

