El Real Madrid volvió a demostrar por qué es el Rey de Europa. En semifinales de la Final Four, los blancos desactivaron al Valencia Basket con un despliegue coral liderado por Mario Hezonja, Gabriel Deck, Andrés Feliz y Trey Lyles.
El triunfo les permite alcanzar su 22ª final de la Euroliga, la octava desde 2013 y la cuarta en las últimas cinco ediciones. Una estadística que refleja la hegemonía blanca en el baloncesto continental.
El Valencia, debutante en la Final Four, acusó la falta de experiencia. Tras brillar contra Panathinaikos, se mostró inoperante ante un Madrid que supo abrir el campo y cargar el rebote con autoridad. Los blancos dominaron 48-31 en capturas, con 19 ofensivas.
Hezonja fue la gran figura ofensiva con 25 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias. Deck aportó intensidad con 16 puntos y 8 rebotes, mientras que Feliz brilló en defensa y sumó 15 puntos. Lyles completó la exhibición con 17 tantos y 7 rebotes.
El partido dejó también un dato histórico: 118 puntos en la primera parte, la mayor anotación en una mitad de Final Four. El ritmo ofensivo fue frenético y el Madrid supo mantener la ventaja pese a los intentos de reacción taronja.
Malas noticias
La mala noticia llegó con la lesión de Usman Garuba, que se retiró con problemas en el talón. Es el tercer pívot que cae en el último mes, dejando al equipo sin efectivos interiores para la final.
El rival será Olympiacos, que cuenta con Milutinov, Hall y Jones como referencias en la pintura. Scariolo, consciente de la dificultad, fue tajante: “Vamos a por la Euroliga”.
La puesta en escena del Madrid fue controlada desde el inicio. Hezonja marcó el ritmo y Deck respondió con intensidad en la pintura. Feliz y Lyles completaron un quinteto que desbordó al Valencia en ambos lados de la cancha.
El Valencia intentó reaccionar con Montero y Sako, pero la defensa blanca y el acierto exterior terminaron por sentenciar el duelo. Campazzo, con 8 asistencias, volvió a ser el director de orquesta.
Con el 105-90 final, el Madrid certificó su pase a la gran final. A la heroica, sin pívots, pero con corazón y talento, los blancos buscarán la Duodécima frente a Olympiacos. El viejo trono de Europa vuelve a estar al alcance. @mundiario
