Para millones de espectadores, Matthew Perry siempre será Chandler Bing, el personaje de Friends que convirtió el sarcasmo en un arte y que parecía tener una respuesta irónica para cualquier situación. Pero el hombre que se escondía detrás de aquellas bromas vivió una realidad mucho más difícil de lo que muchos imaginaban.
La nueva serie documental de Netflix, The One About Matthew Perry, vuelve sobre esa contradicción: la de un actor capaz de provocar carcajadas en medio mundo mientras intentaba mantener a raya sus propias adicciones. A través de tres episodios, la producción reúne testimonios de personas que compartieron distintas etapas de su vida, además de fotografías y vídeos procedentes del archivo privado de su familia.
Uno de los aspectos más impactantes es la dimensión económica de su lucha. Según las cifras recogidas en las informaciones sobre el documental, Perry habría destinado alrededor de siete millones de dólares a tratamientos de desintoxicación y recuperación. Una cantidad extraordinaria que ilustra hasta qué punto intentó encontrar una salida a una enfermedad que condicionó buena parte de su vida adulta.
Sin embargo, el dinero y el acceso a los mejores recursos no garantizaron una recuperación definitiva. Su historia recuerda que las adicciones no desaparecen simplemente por tener fama, recursos económicos o el apoyo de personas cercanas.
La relación de Perry con el alcohol comenzó cuando todavía era adolescente. Tenía 14 años cuando empezó a beber, según el relato reconstruido por el documental. Años después, cuando su carrera comenzaba a despegar, el consumo de sustancias terminó convirtiéndose en un problema mucho más grave.
Uno de los momentos clave llegó en 1997, durante el rodaje de la película Falsas apariencias. Tras una lesión, el actor tomó Vicodin, un analgésico opioide, y experimentó los efectos de una sustancia que acabaría desempeñando un papel importante en su dependencia.
La popularidad de Friends crecía al mismo tiempo que su vida personal se complicaba. Mientras el público veía a Chandler protagonizar algunas de las escenas más divertidas de la televisión, Perry atravesaba periodos de consumo, intentos de recuperación y recaídas.
La docuserie recupera esos contrastes sin reducir al actor a sus problemas de salud. También muestra a una persona que quería seguir trabajando, mantener sus amistades y construir una vida más allá de la fama que había conseguido con apenas 24 años.
Siete millones de dólares y una pregunta: ¿se puede comprar una segunda oportunidad?
La cifra de los tratamientos llama la atención por sí sola. Siete millones de dólares es una suma que pocas personas podrían imaginar destinar a su recuperación, pero en el caso de Perry tampoco bastó para acabar con el problema de forma definitiva.
Su experiencia pone sobre la mesa una realidad: la adicción no es una cuestión de fuerza de voluntad ni se resuelve únicamente con recursos económicos. La recuperación puede exigir años de tratamiento, acompañamiento profesional y apoyo continuado, y aun así puede haber recaídas.
Perry habló abiertamente de sus dificultades en sus memorias, ‘Amigos, amantes y aquello tan terrible’, publicadas en 2022. También quiso que su experiencia ayudara a otras personas que atravesaban situaciones similares. En los últimos años de su vida se implicó en iniciativas relacionadas con la recuperación y defendió la importancia de ofrecer alternativas a quienes luchan contra las adicciones.
El documental vuelve a esa faceta menos conocida: la de un hombre que no solo intentaba salir adelante, sino que deseaba que su experiencia sirviera para que otros no tuvieran que recorrer el mismo camino.
En 2018, Perry sufrió una perforación intestinal que desembocó en una situación médica extremadamente grave. Padeció sepsis y permaneció en coma. El propio relato sobre su estado de salud describió unas posibilidades de supervivencia muy reducidas.
El episodio fue uno de los momentos más duros de una vida marcada por las complicaciones médicas asociadas a sus adicciones. Aunque logró sobrevivir, los problemas de salud no desaparecieron y su recuperación continuó siendo un proceso difícil.
Perry murió el 28 de octubre de 2023, a los 54 años. La causa de la muerte fue atribuida a los efectos agudos de la ketamina. La investigación posterior identificó a varias personas implicadas en el suministro de la sustancia, entre ellas su asistente personal, Kenneth Iwamasa. Los implicados fueron procesados en relación con el caso.
La docuserie no se limita a reconstruir los últimos días del actor. Su objetivo es mostrar el recorrido completo, desde la infancia y el ascenso profesional hasta los intentos de recuperación y las relaciones personales que marcaron su vida.
Con testimonios y material inédito, The One About Matthew Perry propone mirar más allá de Chandler Bing. El documental recuerda que detrás de un personaje que hacía reír había una persona que sufría, buscaba ayuda y trataba de encontrar una salida.
Quizá esa sea la parte más difícil de asimilar: que hacer reír a millones de personas no significa que uno haya encontrado la manera de estar bien consigo mismo. @mundiario

