La Eurocámara aprueba un código ético para evitar más casos de corrupción

Los líderes de los principales grupos políticos del Parlamento Europeo han acordado las primeras reformas al código de conducta de los eurodiputados, coincidiendo con los dos meses del descubrimiento del mayor escándalo de corrupción desvelado en su historia y que se conoce como ‘ Qatargate’. El plan fue aprobado sin matices por los líderes de todos los grupos parlamentarios. La única cuestión que no fue recogida fue la petición del Grupo Popular para limitar la posibilidad de organizar resoluciones de urgencia que ellos consideran que es un mecanismo que puede tender a ser utilizado de forma irregular, favorecido por posibles sobornos. Los demás partidos se han opuesto, sin embargo, a esta pretensión, y este tipo de gestiones parlamentarias se mantienen como hasta ahora. El plan incluye normas más estrictas para la acción de los ‘lobbies’, que han de estar obligatoriamente inscritos en el registro de Transparencia para poder participar en eventos en las instalaciones del Parlamento. Los visitantes de estos grupos de interés deberán firmar cuando entren en los edificios del Parlamento. Se anulan los ‘grupos de amistad’ con países no comunitarios y se refuerzan las normas para que los eurodiputados informen de viajes y otras invitaciones y se proponen cursos específicos de formación para los parlamentarios. Sin embargo, no se ha llegado a aprobar la norma que se había pedido en el pleno y que hubiera supuesto que los eurodiputados declarasen sus activos antes y después de su mandato, que es una forma simple y práctica para saber cuánto dinero acumularon los políticos durante su período de representación. Tampoco se ha aprobado la propuesta de proteger a los posibles denunciantes de actos irregulares. Esto se refiere sobre todo a los asistentes parlamentarios, que se arriesgan a perder su trabajo si delatan al eurodiputado para el que trabajan. Pero también pueden convertirse en cómplices, como ha sucedido en este mismo caso. Noticia Relacionada estandar No La presidenta de la Eurocámara promete reformas radicales para evitar otros casos de soborno como el ‘Qatargate’ Enrique Serbeto El grupo popular europeo estalla contra «la pura hipocresía» de los parlamentarios socialistas Por ahora, la principal implicada en el escándalo que implica tanto a los gobiernos de Qatar como de Marruecos es la exvicepresidenta del Parlamento, la socialista griega Eva Kailli , actualmente en prisión preventiva. Su pareja y asistente parlamentario Francesco Giorgi y el exeurodiputado Pier Antonio Panzeri están bajo custodia desde diciembre, pendientes de las decisiones de la Justicia belga. También están siendo investigados otros dos eurodiputados, Marc Tarabella, belga de origen italiano, y Andrea Cozzolino, italiano, ambos también del grupo socialista. La presidenta del Parlamento, la maltesa Roberta Metsola , ha querido lanzar un mensaje claro de que está decidida a hacer limpieza en la casa, aunque es posible que reciba críticas de que se ha quedado corta en su política de rigor contra la corrupción. Por ahora, los demás grupos no han utilizado el caso para atacar a los socialistas, que por ahora concentran todas las acusaciones.