En solo una semana, Trump cesa a su portavoz y a su embajadora en Atenas: a la primera, que solo duró cinco días en el cargo, por incompetente y por haber falsificado su currículo, presentándose como abogada sin haber pasado el examen de acceso; y a la segunda, por presunta corrupción. Ambas eran personajes fotogénicos, pero la segunda es especialista en acaparar portadas en los medios.
El cese de Kimberly Guilfoyle, embajadora en Grecia, solo un año después de su nombramiento, ha puesto de nuevo en el escenario a uno de los personajes más curiosos de la vida pública estadounidense.
Inició su carrera pública como fiscal en San Francisco y Los Ángeles.
En 2001 se casó con Gavin Newsom, político demócrata que fue elegido alcalde de San Francisco en 2003. Durante tres años ejerció como primera dama de la ciudad. La pareja se divorció en 2006. Newsom es hoy gobernador saliente de California y la figura principal en la carrera por la nominación demócrata a la presidencia.
Guilfoyle cambió la justicia por la televisión. Se trasladó a Nueva York para incorporarse a la cadena conservadora Fox News, donde copresentó el programa The Five durante más de una década. Su presencia en antena la convirtió en un rostro conocido en todo el país. Su salida de la cadena se produjo tras denuncias de comportamiento inadecuado presentadas por colaboradoras, quienes señalaron que les mostraba imágenes de los órganos sexuales de sus amantes.
En 2018 comenzó una relación sentimental con Donald Trump Jr., llegando a estar prometidos. Se integró en la fallida campaña de reelección de Donald Trump en 2020, en la que se ocupó de recaudar fondos. Su intervención en la Convención Nacional Republicana de ese año tuvo un amplio eco periodístico.
El vínculo con la familia Trump dio un giro cuando Donald Trump Jr. rompió el compromiso y poco después se casó con una joven modelo. Tras la separación, Trump la nombró embajadora de Estados Unidos en Grecia, un movimiento interpretado en círculos políticos como una vía para asegurar su discreción tras el fin de la relación y un regalo de despedida. Al anunciar su cese, el presidente se mostró distante con ella, dando la impresión de que apenas la conocía.
Su cese se produjo tras las acusaciones de un donante republicano que acusó a Guilfoyle de pedirle que saldara los 100.000 dólares de deuda de su tarjeta de crédito a cambio de facilitarle acceso a altos cargos de la Casa Blanca. Los hechos habrían tenido lugar durante las audiencias en el Senado para su confirmación.
A sus 57 años, Guilfoyle mantiene una imagen cuidada, con su característica melena oscura y un estilo sofisticado. No pasa desapercibida. Durante su estancia en Grecia se integró fácilmente en los círculos del poder político y diplomático, en los que fue muy popular por la creencia generalizada en su influencia en Washington, además de frecuentar la vida nocturna de la capital helena.
El caso de Guilfoyle refleja las dinámicas del segundo mandato de Trump, caracterizado por el nombramiento de figuras de su entorno personal en puestos clave de la Administración. Entre estas designaciones figura la de su consuegro Charles Kushner como embajador en París, a quien el mandatario había indultado al término de su primer mandato tras haber cumplido condena por delitos fiscales. Kushner es el padre de Jared Kushner, asesor especial en la primera etapa presidencial y esposo de Ivanka Trump. En la capital francesa ha creado más de un conflicto diplomático por su escaso tacto.
Otro consuegro de Trump, el multimillonario de origen libanés Massad Boulos, que fue nombrado asesor especial para asuntos de Oriente Medio y países árabes, es el padre de Michael, marido de su otra hija, Tiffany Trump.
Guilfoyle y Kushner fueron ratificados por el Senado. El puesto de Boulos no necesita ese paso. Los senadores demócratas se opusieron al nombramiento de Kushner por nepotismo y falta de idoneidad. La ratificación de Guilfoyle también fue difícil por su falta de experiencia en diplomacia y su vinculación directa con el círculo familiar del presidente.
La trayectoria vital de Kimberly Guilfoyle reúne facetas dispares: los tribunales de California, la alcaldía demócrata de San Francisco, las pantallas de Fox News, la gestión en las campañas conservadoras, el noviazgo con Donald Trump Jr. y una efímera etapa en la diplomacia internacional, pero todas tienen algo en común: le han permitido estar, desde comienzos de siglo, en las portadas de los principales medios de comunicación. @mundiario
