La Inteligencia australiana acusa a un expolítico de espionaje: «Vendió a su país»

Tormenta política en Australia . El director general de seguridad, Mike Burgess, ha hecho público esta semana que un expolítico australiano ha sido un espía para una potencia extranjera. Ahora, el Gobierno está recibiendo presiones para que hagan público el nombre del acusado. «Este político vendió a su país , a su partido y a excompañeros para promover los intereses del régimen extranjero», afirmó el jefe de inteligencia en un discurso el miércoles en Canberra. Según sus afirmaciones, este político fue reclutado «hace varios años» e incluso intentó arrastrar a un familiar de un primer ministro dentro de la «órbita de los espías». Burgess no identificó al supuesto «traidor» ni tampoco el país por el que trabajaba, aunque Australia, como aliado de Estados Unidos, es un objetivo apetitoso para países como Rusia y China. El jefe de inteligencia dijo que esta unidad de inteligencia extranjera, apodada como «el equipo A», había hecho de Australia su «objetivo prioritario». Durante años habrían reclutado a académicos, políticos y empresarios a quienes ofrecían dinero a cambio de «información privilegiada» sobre política, economía y defensa.