«No es ya seguro para los judíos vivir aquí, eso lo sabemos todos. Como adulto, es difícil asumir que esté volviendo a pasar esto, pero lo peor es asumirlo para tus hijos. Cada mañana los mando al colegio con el sentimiento de que los envío a la guerra», confiesa Sahra, madre de dos niños de siete y nueve años. Dado que la escolarización en Alemania es obligatoria y que el ataque de Hamás a Israel se había trasladado con violencia al patio del colegio de Prenzlauerberg, al que asistían sus hijos, se mudó a otro distrito. «Sirvió durante un tiempo, pero la situación va a peor y hemos decidido marcharnos de Berlín», prosigue. «Los acontecimientos del 7 de octubre han… Ver Más

