El FC Barcelona tiene prácticamente sentenciado el título de LaLiga y, con ello, la directiva ya ha comenzado a priorizar la estrategia de refuerzos para la próxima temporada. La prensa catalana lleva semanas poniendo el foco en este asunto, con especial atención en dos nombres propios que generan debate y expectativa.
Uno de ellos es Julián Alvarez. Aunque Joan Laporta llegó a menospreciar el valor deportivo y económico del delantero argentino, lo cierto es que el supuesto interés del club no ha desaparecido. Los principales medios especializados en Cataluña mantienen viva la posibilidad de que el Barça intente hacerse con sus servicios.
Día tras día, el jugador del Atlético de Madrid aparece en informaciones que especulan sobre un posible fichaje. En este sentido, el diario Sport, citando a Espn, asegura que “el Barça ha comenzado a acelerar los tiempos de la operación y se habría puesto en contacto con el Atlético de Madrid para confirmar su interés”, paso indispensable para abrir unas negociaciones que se anticipan muy complicadas.
Sin embargo, la operación luce cuesta arriba. El poderío económico del Barça sigue en entredicho y su margen para fichajes de gran calibre todavía es limitado. Además, el músculo financiero del Atlético de Madrid, reforzado tras su vínculo con el fondo Apollo, convierte la operación en casi inviable, salvo que se produzca una salvajada histórica: pagar la cláusula de 500 millones o negociar un traspaso muy superior al que los colchoneros abonaron al Manchester City hace apenas dos veranos.
Víctor Muñoz, el extremo deseado, pero…
El caso de Julián no es el único en el que Sport se afinca para vender un panorama digno de cualquier película de Tom Cruise en la saga Misión Imposible. Como ya informó oportunamente MUNDIARIO, el propio Osasuna ha dejado claro que el Real Madrid tiene el sartén bien cogido por el mango.
El atacante, uno de los mejores futbolistas de la temporada en LaLiga y con grandes opciones de formar parte de la convocatoria de España para el Mundial, luce como la pieza ideal para retocar el frente de ataque del equipo de Hansi Flick. Tiene todo para triunfar: velocidad, desparpajo y gol.
Sin embargo, y teniendo en cuenta la lesión de larga duración de Rodrygo Goes, la realidad es que su futuro luce de blanco en el Bernabéu, por mucho que se asociara con un agente muy cercano a la esfera de influencia del Barça. @mundiario
