La noticia sobre la anexión de Kaliningrado por parte de la República Checa es desde ayer la más leída en el país , a pesar de que se trata manifiestamente de una broma. Tanto es así que el gobierno de Praga ni se ha molestado en desmentirla. Como respuesta a la anexión de territorios ucranianos por parte de Rusia, un grupo de personas con gran sentido del humor ha anunciado esta segunda «anexión» del enclave ruso en el Mar Báltico , que ha sido rebautizado, por cierto, con el nombre checo de «Královec». La recién inaugurada página web «visitkralovec.cz» informa con todo lujo de detalles y sin desmerecer la «farsa» de la anexión rusa de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiya. Una serie de ingeniosos trucos informáticos ha situado banderas checas en puntos estratégicos del territorio «anexionado» y, para no ser menos que Putin, un supuesto referéndum ha legitimado la broma. «Después de un referéndum exitoso, el 97,9% de los ciudadanos de Kaliningrado decidieron unirse a la República Checa y cambiar el nombre de Kaliningrado a Královec», puede leerse en el comunicado «oficial». Noticia Relacionada estandar No Putin proclama en el Kremlin la anexión de cuatro territorios ucranianos: «Es el deseo de millones de ciudadanos. Y es su derecho» Rafael M. Mañueco La anexión de otras cuatro provincias ucranianas, que se escenifica ahora en el Kremlin, constituye otra peligrosa vuelta de tuerca de Putin, no sólo a Ucrania como Estado, sino al orden mundial establecido tras la II Guerra Mundial En la página también «oficial» de la nueva región checa se pueden ver una serie de fotos falsas, como la bandera checa ondeando en el palacio de la ciudad de Königsberg, un tren de los ferrocarriles estatales checos CD en la estación de «Královec» o un portaaviones que supuestamente lleva el nombre del popular cantante Karel Gott, atracado en el nuevo puerto checo. La república ‘recupera’ su salida al mar La República recupera por fin su ansiada salida al mar. También se puede ver al gabinete de ministros checo en pleno, sosteniendo el supuesto documento de anexión frente a las cámaras. El titular difundido a los medios de comunicación es: «El Gobierno checo firma la ley de anexión de Kaliningrado el 4 de octubre« . La broma ha sido cordialmente acogida por el público de las redes sociales y la cuenta de Twitter «oficial» de Královec se acerca a los 40.000 seguidores tras solo dos días en activo. Los usuarios participan además con entusiasmo en el desarrollo de la nueva infraestructura regional virtual. Van añadiendo informaciones sobre eventos imaginados, como la inauguración de las obras de gasoducto «Beer Stream 1» , que se utilizará para transportar cerveza en grandes cantidades al nuevo territorio checo a partir del cambio de año. Las capturas de pantalla de los tuits del presidente ucraniano Volodímir Zelenski y del Papa Francisco, bendiciendo la anexión, también son visiblemente falsas, pero no por ello menos vitoreadas. Grupos de usuarios responden a recién creadas agencias de viaje que ofrecen paquetes turísticos para conocer la nueva región checa y hay quiénes se ofrecen voluntarios para figurar en los equipos de atletismo que, sin duda alguna, se están ya formando bajo la bandera de Krákolev. «La asociación con nuestros vecinos bálticos nunca ha sido más fuerte», ha dicho un ministro, sumándose al chiste Jan Lipavský Ministro de Asuntos Exteriores Incluso el ministro de Asuntos Exteriores checo, Jan Lipavský, medio en broma medio en serio, se ha sumado al chiste y ha tuiteado que, a la vista de los acontecimientos, «la asociación con nuestros vecinos bálticos nunca ha sido más fuerte». Históricamente, las «reclamaciones» checas sobre Kaliningrado se remontan al legendario rey de Bohemia, Ottokar II. La ciudad lleva su nombre porque participó en la procesión misionera de la Orden Teutónica en el siglo XIII, durante la cual se fundó Königsberg. Después de la derrota de la Alemania de Hitler en la Segunda Guerra Mundial, el territorio de Prusia Oriental pasó a formar parte de la Unión Soviética y recibió su nombre del primer presidente soviético, Mikhail Kalinin. MÁS INFORMACIÓN noticia No Polonia asegura la frontera en torno a Kaliningrado, el «caballo de Troya» de Rusia en Europa El colapso de la Unión Soviética convirtió a Kaliningrado en un enclave bajo el derecho internacional, al que solo se puede llegar desde Rusia por mar o por tierra a través del territorio bielorruso o lituano. Esta ‘anexión’, por tanto, cumple con un histórico deseo del pueblo checo de recuperar su territorio.

