Entre los detenidos se encuentran la actual dirigente del partido, Suyen Barahona, así como las exdirigentes Tamara Dávila, Ana Margarita Vigil y la exguerrillera Dora María Tellez, que fue comandante del Frente Sandinista, y ministra de Salud del primer gobierno del Frente Sandinista. Tellez había denunciado hace días, a través de la redes sociales, la detención de los precandidatos a la Presidencia: «Ya los «jueces», verdaderos sicarios, tienen hecho el machote. Solo ponen el nombre del nuevo preso».<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Ya los "jueces", verdaderos sicarios, tienen hecho el machote. Solo ponen el nombre del nuevo preso. <a href=»https://twitter.com/hashtag/LibertadParaLosPresosPoliticos?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw»>#LibertadParaLosPresosPoliticos</a> <a href=»https://t.co/vlYmYKtJHT»>https://t.co/vlYmYKtJHT</a></p>— Dora María Téllez (@DoraMTellez) <a href=»https://twitter.com/DoraMTellez/status/1403119723051683840?ref_src=twsrc%5Etfw»>June 10, 2021</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
Horas más tarde del arresto de Tellez, era detenido Hugo Torres, exgeneral del ejército sandinista, de 73 años, que actualmente era vicepresidente de Unamos. Consciente de que iba a ser arrestado, Torres tuvo tiempo de grabar un vídeo desde su casa:«En una acción, un comando de tres mujeres y diez hombres nos jugamos la vida para liberar a los presos políticos, entre ellos Daniel Ortega –recordó en el vídeo–, hoy la paradoja de la vida está en la naturaleza de alguien que perdió sus principios como Daniel Ortega, la persona que ayude a liberar hace 46 años sea hoy mi captor, en la dictadura de los Somoza logré evadir caer preso, en el asalto al Palacio Nacional igualmente nos jugamos la vida Dora María y yo con otra cantidad de compañeros para liberar de la cárcel a 60 compañeros que estaban en las cárceles Tomás Borge, René Núñez, Doris Tijerino, etcétera».<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Hugo Torres Jiménez, vice-presidente de Unamos, deja un mensaje a la ciudadanía minutos antes de ser secuestrado, pasando por encima de sus derechos como nicaragüense.<a href=»https://twitter.com/hashtag/LibertadYA?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw»>#LibertadYA</a> <a href=»https://t.co/yl0lSgBoZO»>pic.twitter.com/yl0lSgBoZO</a></p>— Unidad Nacional Azul y Blanco (@UnidadNic) <a href=»https://twitter.com/UnidadNic/status/1404170184655523850?ref_src=twsrc%5Etfw»>June 13, 2021</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
Venganza
Tras esta oleada de arrestos, la pregunta que surge es por qué Ortega ha decidido detener ahora a los disidentes sandinistas, y no en anteriores comicios. «Puede ser meramente revanchismo y venganza contra quienes lo abandonaron y que ahora los cataloga de traidores y vende patrias en su lenguaje “revolucionario.” No obstante, estas figuras conocen al FSLN y su modo de operar, al fin y al cabo, vienen de su interior. Quizás la idea sea ‘neutralizar’ a las ‘mentes tácticas’ capaces de interpretar y responder al modo cuasi guerrillero de operar del régimen», explica a ABC el periodista y politólogo nicaragüense Edgardo Pinell. «Así mismo –continúa–, es posible que Ortega y Murillo[vicepresidenta y esposa de Ortega] teman que en un escenario de abandono del ejército estas figuras disidentes del sandinismo puedan formar parte de algún tipo de gobierno de transición o algo por el estilo que legitime un traspaso de poder».
Lo que para Pinell parece claro es que ni Hugo Torres ni Dora María Téllez representan una amenaza electoral para Ortega y Murillo. «En primer lugar, porque no tienen partido político legal para concurrir. Al que era su partido (MRS) le fue cancelada, con dudosa legalidad, su personería jurídica en 2008 y no la pudieran recobrar. Recientemente, pasaron a llamarse Unamos, una plataforma que estaba integrada en la Coalición Nacional, misma que fue excluida de participar en los actuales comicios al cancelársele la personaría jurídica del PRD (único partido con personería jurídica dentro de la Coalición Nacional)». De esto se ocupó el nuevo Tribunal Supremo Electoral, afín al gobierno.
Un ‘refugio electoral’
A esto se suma, explica Pinell, «que el sandinismo disidente no ha cosechado buenos resultados electorales». En la última elección en la participó, las elecciones presidenciales de 2006, no lograron más del 7% de los votos. El sandinismo disidente no logra quebrar la disciplina del FSLN y tampoco convencer a la derecha tradicional, «porque esta les sigue achacando haber sido cómplice de todas las atrocidades de los años ochenta». También es cierto que, tras los «crímenes» cometidos por el régimen desde las protestas de abril de 2018, si Unamos decidiera participar solo en unos comicios «sí podría haber sido un ‘refugio electoral’ para los que quisieran alejarse del FSLN, pero vista la saña con la que han arremetido contra la disidencia, es un riesgo que el régimen tampoco está dispuesto a correr».
En cuanto a sí el régimen va a proseguir su cacería contra la oposición, el politólogo cree que «lamentablemente, esta persecución puede extenderse hasta cuadros opositores a nivel local e inclusive alcanzar a precandidatos a diputados a nivel departamental (provincias). El régimen cuenta con espionaje político y vigilancia que llega hasta el nivel de cada calle de Nicaragua, es una reedición prácticamente idéntica a lo vivido en la década de los ochentas, con la excepción de la confrontación armada a dos bandos».
A última hora del domingo también fue detenido el exvicecanciller y también miembro de Unamos, Víctor Hugo Tinoco.

