La Segunda División se hace grande: goles, igualdad y audiencias récord

La Segunda División española ha dejado de ser una competición que vive exclusivamente a la sombra de Primera. La Liga Hypermotion atraviesa un importante crecimiento deportivo y mediático, con partidos atractivos, más goles y una igualdad que mantiene el interés durante toda la temporada.

Una muestra de su evolución está en los clubes participantes. Por primera vez, 16 de los 22 equipos tienen pasado en Primera División. Mallorca, Girona, Sporting, Valladolid o Las Palmas son algunos de los históricos que elevan el nivel y la exigencia de la competición.

Pero el atractivo no depende únicamente de los escudos. La profesionalización de los clubes, la mejora de las instalaciones y la presencia de futbolistas con experiencia en la élite han contribuido a elevar la calidad del campeonato.

La igualdad es otra de sus grandes virtudes. No existen victorias garantizadas y cualquier candidato al ascenso puede tropezar ante un recién ascendido. La irregularidad de los resultados convierte cada jornada en una oportunidad para alterar las posiciones de la clasificación.

Esta temporada ya ofrece ejemplos. El Eldense goleó al Real Oviedo por 4-1, mientras que el Granada remontó un 2-0 para imponerse por 2-3 a la Real Sociedad B. Dos encuentros que reflejan lo difícil que resulta dar un partido por ganado.

El espectáculo también encuentra respaldo en los goles. La temporada 2025/26 terminó con 1.216 tantos, una media de 2,63 por encuentro, frente a los 1.169 de la campaña anterior. Aunque también existen partidos cerrados, la producción ofensiva ha aumentado.

Ese crecimiento se traslada a la televisión. La Segunda cerró el pasado curso con 27,6 millones de espectadores acumulados en España, un 59% más que la temporada anterior. Se trata de su mejor registro del actual ciclo audiovisual.

El seguimiento tampoco depende exclusivamente de los grandes encuentros. La competición alcanzó una media de 46.553 espectadores por partido en televisión y hasta 180 encuentros superaron los 50.000. Su presencia en más de 25 operadores también facilita el acceso de los aficionados.

A todo ello se suma un sistema de ascenso que mantiene la emoción hasta junio. Los dos primeros suben directamente y otros cuatro disputan la promoción. La pasada temporada, el Burgos se quedó fuera del playoff pese a conseguir 72 puntos, una cifra récord para un equipo que no logró clasificarse.

La Segunda División ha encontrado en su propia incertidumbre uno de sus mayores atractivos. Todavía existen diferencias importantes entre presupuestos y plantillas, pero sus cifras demuestran que la categoría ya no necesita vivir únicamente de la ilusión por ascender. Tiene suficientes argumentos deportivos y seguimiento para despertar interés por sí misma. @mundiario