La Sociedad de Neumología pide que no se prescriban respiradores con espuma

Separ ha pedido a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) que se pronuncien sobre la seguridad de estos aparatos, después de que esta semana la agencia estadounidense (FDA) haya retirado algunos modelos de la empresa Philips por los posibles riesgos relacionados con el foam usado para reducir el ruido.

Los problemas de salud serían «muy infrecuentes» según la FDA y podrían derivar del riesgo de degradación de la espuma en partículas o gases, que se vería agravada si los aparatos se limpian con métodos no aprobados, como el ozono, así como por el paso del tiempo y los entornos de mucha temperatura o humedad.

En abril Philips informó de esos posibles riesgos en algunos dispositivos específicos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), de presión positiva binivel de las vías respiratorias (BiPAP) y de ventiladores mecánicos.

A la espera de un pronunciamiento de las agencias europea y española, Separ ha recomendado a los pacientes que no modifiquen su tratamiento con aparatos de ese tipo, al menos hasta que sea conocido el catálogo español de dispositivos afectados.

No obstante, sí ha recomendado a los médicos especialistas que, mientras tanto, dejen de prescribir tratamientos con aparatos que contengan espuma.

Además, Separ ha recordado que no deben utilizarse los equipos que tengan más de cinco años de antigüedad y que no deben limpiarse con ozono.

Philips ha informado de que la mayoría de los dispositivos afectados dentro de la vida útil de cinco años son de la familia de modelos DreamStation de primera generación.

El tratamiento con CPAP y el soporte ventilatorio son tratamientos clave para los pacientes que sufren apnea del sueño y otros trastornos respiratorios. EFE