La UE busca garantizar la liberación del periodista bielorruso Roman Protasevich

«Estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para garantizar la liberación del periodista Roman Protasevich y de su compañera, que fueron detenidos en Bielorrusia en condiciones absolutamente ilegales». Las palabras del ministro portugués de Asuntos Exteriores, Augusto Santos Silva, sonaron contundentes en el Centro Cultural de Belém a la entrada de la reunión con sus colegas europeos, citados en Lisboa para un ‘encuentro informal’ que se ha ido cargando de contenido y compromiso a medida que la actualidad internacional se ha fue complicando a lo largo de las dos últimas semanas.

Una jornada única este jueves 27 de mayo para tratar de descifrar los laberintos de los dos asuntos candentes a gran escala que afectan a la UE, el de la república exsoviética y la escalada de violencia en Gaza, unos rompecabezas que golpean a las puertas de la Unión. Se suman, además, al difícil contexto de la gestión de la pandemia y el largo periodo de vacunación que avanza con ritmo desigual en unos y otros países.

Santos Sila no desaprovechó la oportunidad de arremeter contra el régimen de hierro que ha impuesto Lukashenko, después de que Francia negara el tránsito de un avión de Belavia Belarusian Airlines que había despegado de Minsk con destino a Barcelona.

Piratería

Bielorrusia se atreve a acusar a París de «piratería», pero el ministro portugués manifestó que semejante insinuación «no tiene ningún fundamento». Y añadió: «Francia se está limitando a aplicar la decisión quie tomó el Consejo Europeo el pasado lunes», en el sentido de que las compañías europeas evitaran pasar por el espacio aéreo bielorruso.

Augusto Santos Silva le devolvió la acusación a Lukashenko y expresó que la actitud de Minsk a lo largo de toda esta crisis sí que puede calificarse como «piratería», especialmente porque la detención del joven Protasevich se produjo por el desvío de un vuelo que salió de Atenas y se dirigía Vilnius (Lituania), es decir, fue interceptado debido a la clara intromisión de Bielorrusia, en un acto gravísimo cuyas consecuencias diplomáticas aún está en curso.

La explicación era que se detectó una amenaza de bomba a bordo por parte del entorno de la organización terrorista palestina Hamas, pero en absoluto está demostrada tal injerencia en el cielo uropeo.

La reunión de ministros europeos de Exteriores en Lisboa se celebra cuando apenas falta un mes para que concluya la presidencia de turno de Portugal en la UE, por lo cual marca el punto culminante de su papel.