Ambas podrían enfrentar congelación de activos y prohibiciones de viaje a partir de hoy, al igual que otros funcionarios del gobierno y sus familias que también han engrosado la lista, así como más oligarcas, bancos y empresas estatales. Sin embargo, no se sabe si las hijas de Putin tienen activos o inversiones en territorio europeo.
A esta medida, que Bruselas prevé aprobar esta misma tarde, se suma el acuerdo al que han llegado el G7, la UE y Estados Unidos para prohibir todas las nuevas inversiones rusas, como parte de sus represalias contra Moscú, contra quien hay ahora acusaciones de crímenes de guerra después de que se descubrieran cientos de cadáveres de civiles asesinados a sangre fría. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, aseveró que la UE debe aumentar la presión sobre Putin después de lo que describió como «crímenes atroces». «Todos vimos las espantosas imágenes de Bucha y otras áreas que las tropas rusas abandonaron recientemente. Estas atrocidades no pueden, y no quedarán, sin respuesta», advirtió la presidenta.
Una fuente citada por el Financial Times declaró que «prohibir a los nuevos inversores occidentales comerciar en el mercado ruso degradaría los instrumentos clave del poder estatal ruso, impondría un daño económico agudo e inmediato a Rusia y responsabilizaría a la cleptocracia rusa que financia y apoya la guerra de Putin». Mientras tanto, la ministra británica de Exteriores, Liz Truss, afirmó que las sanciones occidentales están haciendo retroceder a la economía rusa «a la era soviética».

