Entre las empresas que la FTC tendrá que vigilar está Amazon, un imperio del comercio por Internet, con tentáculos en muchos otros sectores -de la producción audiovisual a los supermercados- y que domina buena parte del almacenamiento de información en la nube, del que depende cientos de miles de empresas y organismos públicos. Su fundador y guía, Jeff Bezos, seguro que conoce bien el nombre de Khan. En 2017, cuando ella era todavía estudiante de Derecho en la Universidad de Yale, publicó un artículo académico que sacudió al mundo académico y tecnológico. Se titulaba ‘La paradoja antimonopolio de Amazon’ y ganó una popularidad inmediata. En él, Khan se oponía a la idea de que había que hacer la vista gorda a Amazon porque satisfacía a los clientes con envíos rápidos y precios bajos y que la desaparición de una legislación dura antimonopolio había permitido a Bezos dominar partes demasiado amplias de la economía. Amazon controla tanta información sobre sus clientes, es capaz de asumir pérdidas tan grandes y tiene tanto músculo logístico que sus competidores -comerciantes más pequeños, negocios independientes- acaban por depender de él. «Como consumidores, nos encantan estas tecnológicas», aseguró Khan entonces a ‘The New York Times’ sobre las compañías a las que ahora se encargará de vigilar. «Pero como ciudadanos, trabajadores y emprendedores, tenemos que reconocer que su poder es preocupante».
Khan, nacida en Londres de padres paquistaníes que después emigraron a EE.UU., se convirtió en una estrella inmediata en el entorno de las discusiones sobre monopolio. La Universidad de Columbia le ofreció dar clases y Rohit Chopra, entonces miembro demócrata del FTC, la fichó como ayudante. También fue asesora legal del comité investigador de la Cámara de Representantes contra prácticas de monopolio de Amazon, Apple, Google y Facebook. Allí tuvo un papel principal en denunciar los abusos de Google con su motor de búsqueda. Quienes buscan parar los pies al creciente poder de las tecnológicas han aplaudido su nombramiento. No lo han celebrado tanto NetChoice, la patronal que incluye a muchas de ellas. Ahora habrá que ver si, al contrario que lo que ocurrió con Barack Obama, las intenciones no se quedan solo en eso.

