Camino al colegio, Karina se dio cuenta de que estaba siendo perseguida por un hombre. Temiendo por su seguridad, logró hacer una fotografía del sujeto y enviarla a una compañera por WhatsApp para advertir a sus allegados. Eso fue lo último que se supo de la víctima hasta que fue hallada en el río de Cáchira, en el norte de Santander, donde había sido arrojada.
Imagen enviada por Karina antes de morirEn la autopsia preliminar de Karina se encontraron heridas punzantes en su pecho y cuello, además de otros signos de violencia física y abuso sexual. El asesino fue identificado como Alexander Carrillo, un inmigrante venezolano de 37 años.
Tras difundir la foto que Karina envió antes de morir en redes, los familiares de la menor, junto con vecinos de la localidad de Cáchira, salieron en búsqueda de Carrillo. El sospechoso fue localizado cerca del mismo río donde había sido hallado el cadáver de la adolescente gracias a la fotografía que esta envió.
El coronel Carlos Martínez, comandante de la Policía en Norte de Santander, lamentó la muerte de la joven e informó que el presunto agresor fue capturado, pero fue atacado con piedras y armas blancas por una turba mientras era evacuado de la comisaría de policía. «La comunidad agredió a los policías y al sujeto con múltiples heridas, hasta que un familiar de la joven le causó una herida mortal y posteriormente falleció», explicó el oficial.

