Marina Bassols ha denunciado públicamente una situación alarmante tras su eliminación en la fase previa del WTA de Bogotá. La tenista española ha recibido amenazas de muerte a través de redes sociales, en un episodio que trasciende lo deportivo y vuelve a encender las alarmas en el circuito profesional.
La jugadora de Blanes, número 203 del ranking WTA, cayó en segunda ronda ante Anastasia Tikhonova en un partido exigente a tres sets. Sin embargo, el resultado quedó en un segundo plano tras la avalancha de mensajes violentos que recibió posteriormente.
A través de sus redes, Bassols compartió capturas de los mensajes, en los que un usuario lanzaba amenazas explícitas y de extrema gravedad. “La cosa continúa… y a peor”, escribió la tenista, dejando claro que el acoso no cesa pese a haberlo hecho público.
Este caso vuelve a evidenciar un problema creciente en el tenis profesional, especialmente vinculado al mundo de las apuestas. Cada vez más jugadores denuncian insultos y amenazas tras sus partidos, en un fenómeno que afecta con especial dureza al circuito femenino.
Más allá del impacto inmediato, lo ocurrido con Bassols pone de relieve la vulnerabilidad de los deportistas en redes sociales. El tenis busca soluciones urgentes ante una escalada de comportamientos que ya no solo afectan al juego, sino también a la seguridad personal de sus protagonistas. @mundiario

