La captura de Hernández ocurrió después de que la justicia estadounidense solicitara su extradición para acusarlo por dichos cargos. Según el documento presentado por la Corte Suprema de Honduras, a Hernández se le señala de recibir millones de dólares en sobornos, a cambio de facilitar el paso de la droga y proteger a los traficantes de procesos judiciales. Honduras pasó sumida la madrugada del 14 de febrero en tensión y a la espera de que un juez dictara la orden detención. Antes, decenas de policías y fuerzas especiales habían rodeado la casa del mandatario para evitar cualquier intento de fuga. El expresidente había sido electo como diputado del Parlamento Centroamericano, lo que le brinda una inmunidad que puede ser levantada bajo la orden de un juez.
«La agilidad del trámite (de detención) pudo haber sido por una posible intención de fuga o traslado del expresidente. Efectivamente, el expresidente había intentado maniobrar con el fin de evitar que esto ocurriera, un indicio de esto fue la crisis del Congreso que vivió Honduras hace algunas semanas», analizó Tiziano Breda, de la organización independiente Crisis Group.
Fotos y testimonios
De llevarse a cabo la petición de extradición del Distrito Sur de Nueva York, procesarán a Hernández a través de un expediente elaborado por los fiscales. Según información del medio hondureño ‘El Heraldo’, Hernández recibía sobornos de entre 40.000 y dos millones de dólares de manos del narcotráfico, a cambio de protección. Otros informes de testigos apuntan a que las Fuerzas Armadas de Honduras hacían labores de protección a narcotraficantes, bajo el visto bueno del presidente. Se espera que después de un mes, el tribunal hondureño brinde su fallo sobre la extradición, la cual no tiene fecha de caducidad.
Hernández recibía sobornos de entre 40.000 y dos millones de dólares de manos del narcotráfico, a cambio de protección.
Mientras tanto, el hermano del expresidente, Juan Antonio Hernández, cumple una sentencia de cadena perpetua junto a Geovanny Fuentes, otro traficante de cocaína que implicó al exmandatario en el caso. Las investigaciones también arrojan que los carteles financiaron la campaña presidencial de 2013. De hecho, los fiscales aseguraron que se invirtieron 1,6 millones para su campaña y la de otros candidatos del Partido Nacional.
Las relaciones entre Hernández y los EE.UU. se crisparon con la llegada del demócrata Joe Biden al poder. Bajo la presidencia del republicano Donald Trump ambos países tuvieron buenos vínculos, debido al interés de reducir los flujos migratorios.
Hernández gobernó Honduras entre 2014 y 2022. Dejó el cargo el 10 de enero, día en que tomó posesión la actual presidenta Xiomara Castro, quien ha prometido una lucha frontal contra la corrupción heredada de la era del Partido Nacional.

