A sus cien años, James Elsner Behrend no olvida un detalle de un día que realmente cambió el curso de la historia. «Lo recuerdo casi todo», asegura. «¿Cómo no? Nunca lo podría olvidar. Recuerdo acercarnos, esperar nuestro turno para desembarcar en la playa y luego retirarnos. Algunos aviones nos sobrevolaron y todos comenzaron a disparar. Había millones de vehículos por todas partes. Nunca vi algo semejante». Este viejo marino, de mirada hoy afable y ojos penetrantes, que precisa de un andador para caminar, dice que era consciente de que la misión de la que formaba parte aquel 6 de junio de 1944 podía cambiar el rumbo de la historia. El objetivo era liberar a Europa del yugo nazi. Como muchos… Ver Más

