Pedro Sánchez: «No pretendo quitar ni poner gobiernos»

España y México comparten diferentes puntos de vista sobre la crisis de Venezuela. Ambos mandatarios ofrecen dos propuestas basadas en el diálogo, pero con importantes matices. Mientras que Pedro Sánchez propone la creación de un «grupo de contacto» de países iberoamericanos y europeos para propiciar un diálogo entre ambas partes con vistas a la celebración de «unas elecciones justas, limpias y transparentes», el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, apoya por el contrario la necesidad de establecer «primero un diálogo» que desemboque en una «solución democrática». A su juicio, se debe negociar «sin condiciones», siempre y cuando las partes lo soliciten.

En la comparecencia de prensa de los dos presidentes tras su reunión bilateral, Obrador consideró que «no queremos que los extranjeros intervengan en asuntos que competen a los mexicanos, por eso debemos también ser muy cuidadosos de no intervenir», señaló. Con todo, se refirió a Sánchez como un líder «con vocación democrática, que pertenece a un movimiento progresista muy cercano a lo que representamos en México».

Pese a estas diferencias, tanto Sánchez como López Obrador subrayaron que la relación entre España y México va mucho más allá de sus posturas específicas sobre la crisis venezolana.

Sánchez, por su parte, recordó la posición española y señaló que no pretende «quitar ni poner gobiernos», sino promover por medios democráticos unas elecciones transparentes, justas y democráticas para encontrar una salida a la crisis que vive Venezuela.

Discurso suavizado
La llamada al entendimiento de Sánchez contrasta con la dura línea que adoptó tras el ultimátum dirigido al Gobierno de Nicolás Maduro para que convocar elecciones o, de lo contrario, reconocería al opositor Juan Guaidó. Esta semana, Sánchez calificó a Maduro de «tirano» durante la Internacional Socialista que tuvo lugar en República Dominicana.

Con su visita a México, Sánchez se convierte en el primer líder extranjero al que recibe López Obrador, en un intento de reforzar -según reconocieron ambos- las relaciones bilaterales de los dos países.